Hay
un proverbio árabe que dice: “ Duerme con
el pensamiento de la muerte y levántate con el pensamiento de que la vida es
corta” . Esta mañana he pensado que tengo 57 años y que si no voy hoy a
pescar ya nunca recuperaré este día de pesca. Qué pensamiento tan simple para
justificar el dejar otras cosas que tendría que hacer para darme el gustazo de
pasar la tarde en el río. En fin, este cerebro mío es un poco “cabrón”, se
conoce que hoy necesitaba que lo
dejase tranquilo, al parecer no
quería crear más hipótesis sobre formaciones charlistas, ondas de Elliot,
series de Fibonacci, velas japonesas
ni análisis de tendencias. Con un mundo tan globalizado es para volverse
loco, nada es lo que parece, cualquier situación mundial cambia todo y, ¡adiós análisis técnico!. Bueno, al
menos tiene uno el cerebro controlado, que es el órgano de mando de mi pequeño
mundo. Los órganos ociosos, en sentido amplio, siempre pueden maquinar putadas (
al que no le guste la palabra siempre la puede cambiar por perrería, faena o
trastada). Un ejemplo reciente de putada, por estar ociosos, es la actuación
del ejercito egipcio dando un golpe de estado en toda regla. ¡No estarían sus generales
mejor pescando en el Nilo!, vamos, lo digo sin querer ofender a ningún general,
pero, a lo mejor, sus cerebros necesitan un descanso y pienso que, el Nilo, puede ser un lugar estupendo e
incluso, si no les gusta la pesca,
pueden meter la cabeza bajo el agua y dejarla allí para que sus cerebros
descansen eternamente. No es bueno cambiar las reglas del juego en pleno partido porque vamos perdiendo.
