Ayer después de comprar en la Bañeza 10 kg de patatas
para sembrar y prepararlas,
me acerqué al río Eria, en principio tenía pensado pescar en otra zona, concretamente en Pinilla de la
Valdería, pero al final volví a mi zona habitual, por aquello de que es mejor lo malo conocido que lo bueno
por conocer, bueno en realidad
volví porque la anterior jornada me lo pasé muy bien.
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| Rincón del Eria |
Empecé a pescar con un aparejo en
el que de ahogada llevaba un violeta;
semiahogada un pardón; semibailarina un verde pastel oscuro; bailarina
un pardón y de rastro una ninfa faisán cuyo longitud amplié a 50cm de la boya. La primera del día, de 22
centímetros, la cogí con el
violeta, sobre las 12,30 horas, fue una picada esperada, donde día tras día
siempre te entra alguna y es que las truchas, al igual que el pescador con
ellas, sabe donde posicionarse para pegarse una buena merienda de insectos. La media hora
siguiente pesqué 7 más, todas pequeñas; ninguna al verde, por lo que lo retiré
y puse en su lugar un lila.
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| La primera del día |
Entre las 13,00 y las 14,30 horas la actividad se paró; sólo cogí alguna muy pequeña a la ninfa del rastro, aprovechando este
tiempo para ampliar el recorrido de mi zona de pesca. No me gustó, había demasiada vegetación de matorral abundando los espinos y pocos lugares
donde hubiese suficiente agua embalsada que le sirviese de refugio a los peces.
Hacia las 14,30 horas, y de nuevo
en la zona donde me muevo, me entraron dos trucha de la medida al rastro, a
escasos diez metros una de la otra.
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| Aleta caudal |
Tampoco hoy he podido entablar
conversación, pues no he visto a ningún pescador, sin lugar a dudas la
desilusión del primer día, con tan poca agua, hace que se desanimen. Tengo que reconocer que esto favorece
mi acción de pesca, pues siendo tan escaso el caudal la presencia de varios pescadores limitaría mucho las
capturas, sobre todo si es a mosca seca,
pues la única forma de
pescarlo sería caminando por el centro del río dada la vegetación que bordea el
cauce. La jornada, que finalicé a
las 17,00 horas, se saldó con tres truchas de la medida de un total de unas quince, por cierto, ninguna me pico al lila, ni a un
amarillo por sarnosa que coloqué en lugar de éste durante un tiempo. También ha
mejorado mucho el rendimiento de pesca con la ninfa al alargar el rastro.