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miércoles, 8 de mayo de 2013

¿A QUÉ ENTRAN?

   A  veces lo que más rabia me da es no encontrar el vocablo adecuado para describir la poquedad, miseria y mezquindad de algunos individuos que transitan por los ríos de esta provincia. ¿Se nota que estoy cabreado, verdad?, pues lo estoy y, además,  ya soy muy mayor para empezar a ser vulgar aunque a veces casi no puedo reprimir mi instinto reprimido de  insultar


Marca del nivel de la crecida en el Eria
   Ayer me reencontré de nuevo con mi Eria sobre las 12,30 horas y como siempre puse de rastro una ninfa faisán. En esta ocasión, tres ahogadas por arriba de la boya: un pardo brincado en marrón muy oscuro y pluma indio avellanado que da muy buenos resultado a primeros de Mayo, un Guterman 448, brincado en burdeos y el pardón.

lunes, 29 de abril de 2013

UNAS HORAS DE SOSIEGO


   Eran las 12,30 horas  del viernes pasado cuando terminé mis labores en la huerta y, como no estaba muy cansado, pensé: Llevo asistiendo, en una semana, a dos entierros en Pinilla de la Valdería y al final todas nuestras grandezas, títulos, riquezas, amarguras y cabreos caben en la estrechez de un sepulcro, así que vamos a darle un poco más de "tralla" al cuerpo y a disfrutar del río de mis sueños tratando   de despojarme del desasosiego que me cubre.  
El río Eria crea y destruye
  Con una ninfa faisán de rastro, cuyo codal se acercaba al metro de largo, otra, con uno de treinta centímetros, por encima de la boya y dos ahogadas,  una un pardón y la otra montada con un Guterman 448, brincada con un color  Burdeos y pluma  pardo aconchado, inicie la jornada en el río Eria. 

lunes, 8 de abril de 2013

TODO LLEGA

Plantación de cebollas


   El sábado, tempranito, tomé todos mis telares de pesca y para la Bañeza. Recorrí el mercado semanal  echando una ojeada a los puestos donde venden hilos, como suelo hacer los sábado que me encuentro en esta localidad, y al no visualizar ningún  rayón que me pusiese los pelos como escarpias, me acerqué a un puesto donde, año tras años, adquiero cebollas y compré un manojo de cincuenta, para completar las que ya planté en mi huerta hace mas de quince días. Estos vendedores tienen como un sexto sentido que les permite cribar a los mirones de los que tienen interés de compra, haciéndose como los despistados a las preguntas de los primeros  y volcándose con los segundos en la exhibición del género. A mi mujer no le gustan los mercadillos porque dice que tiene la impresión de que siempre la engañan, ¡que subjetiva es la seguridad!


Río Eria
   El topo de todos los años ya ha empezado a hacer estragos entre las cebollas levantándome cinco o seis plantas, doy por hecho que tengo que perder algunas y aumento un cinco por ciento la plantación, no obstante estaré al acecho a ver si lo puedo cazar y pelarlo para hacer un mosquito que monto con su pelo para formar el  tórax y un color kaki en el abdomen, que va muy bien para el mes de mayo. El sábado se me ha pasado casi sin darme cuenta realizando labores en la huerta, entre otras,  sembrar un surco de patatas; esto me ha servido para rebajar mi estado de ansiedad ante la inminente apertura de la pesca.

La primera de la temporada

   El domingo a las 11,30 horas comencé, en mi casa de Pinilla de la Valdería, los actos litúrgicos de preparación al acto sagrado de arranque de la temporada de pesca. El día estaba frío y ventoso por lo que decidí ataviarme con mi indumentaria de pesca en casa, dejando únicamente por ponerme el chaleco, el morral y la sacadera. Eran las 12,00 horas cuando tomé el coche desde la Valdería en dirección a la comarca de la Cabrera, para iniciar la jornada en el río Eria, en la misma zona en la que lo llevo haciendo desde hace unos veinte años; verdaderamente no es nada cómodo conducir con el vadeador puesto, pero haciendo balance de los pros y los contras, y teniendo en cuenta que no son muchos los kilómetros que tengo que hacer,  es una buena opción.
La primera al Pardón

   El río, a simple vista, no ha experimentado cambios sustanciales en su recorrido al  de otros años, lo que indica que sus orillas están bien consolidadas y fijadas por los árboles y matorrales que jalonan sus márgenes o que, las crecidas de estos años, no han sido lo suficientemente fuertes para alterarlo. La primera tirada con mi cuerda, construida con  una ninfa faisán de rastro, como ahogadas un paja y un violeta, de simibailarina un tabaco y de bailarina un pardón, fue a parar al centro del río de una gran tablada.

viernes, 8 de marzo de 2013

PARDON

Pardón 

  Sin duda el mosquito que no puede faltar en una cuerda de moscas ahogadas, cuando se pesca a la leonesa al inicio de la temporada, es el pardón, es más, yo suelo cambiar durante una jornada de pesca varías de las ahogadas pero nunca se me ocurre quitar el pardón, que confecciono de la siguiente manera:


1.- Para su montaje uso  anzuelo de paleta de la marca  Mustad  núm. 12., que coloco sobre el mandril una vez que lo he anudado con la tanza,  en mi caso Fendreel  de 0,185 mm.,


Para crear el cuerpo utilizo seda Gütermann del color núm. 139, con la que sujeto los cercos y el hilo con el que voy a brincarla.









domingo, 6 de mayo de 2012

Entre la huerta de Pinilla y el río Eria




Puerros

Acelgas



   Ayer compré en el mercado de León 50 plantas de ajos/puerros ( la señora que me las vendió me aseguró que, sus plantas, no se salen porque la semilla fue sembrada en febrero. Le comenté que en julio ya le contaría) también conseguí 12 plantas de acelgas amarillas y hoy las he plantado en mi huerta del pueblo. Bueno,  pues el ciruelo sigue su ciclo y, por ahora, no se han helado las ciruelas

Está cargadito de ciruelas




   Después de comer un churrasco que había asado a las brasas, me puse mi uniforme de pescador y para el río sobre las 12,45 horas. El río Eria ha aumentado el triple su caudal  desde la última vez que estuve y no lo he cruzado valorando lo que decía Aristóteles: " Demasiado poco valor es cobardía y demasiado valor es temeridad " . El agua venía un poco tomada y muy fría, por lo que únicamente he podido pescar dos tabladas. Monté mi aparejo con tres ninfas, la faisán y dos perdigones por debajo de la boya y por encima coloqué una mosca ahogada   pardón y una violeta;  por supuesto al ser un aparejo distinto al contemplado en la normativa de pesca de Castilla y León como mosca  ahogada a la Leonesa, le quité a todos el arponcillo.


Las lluvias de mayo han fortalecido el caudal

Mi zona de pesca 

    La primera la pesqué al violeta a las 13,15 horas, media 21,50 cm y diez minutos más tarde cogí una pequeña al pardón, esto me hizo reconsiderar  la composición del aparejo, optando por eliminar los perdigones  y colocar dos moscas más ahogadas por encima de la boya, una un paja y otra  marrón brincada en color burdeos.  A las 14,30 horas  se volvieron a mover cogiendo dos más de la medida a la ninfa faisán  y una tercera al pardón. El día ha estado frío y nublado produciéndose algún que otro aguacero y, como en días anteriores, tampoco hoy me he cruzado con pescadores. 

Gráfica sobre incremento de caudal 


Valores del caudal en el día de hoy


Detrás de la salguera cogí tres





   Había puesto mucha ilusión en pescar el coto de Boca de Huergano, en el río Yuso, que lo teníamos asignado para el día cinco  de mayo, pero las circunstancias climáticas  han podido más y hemos tenido que desistir, por lo que esta jornada de pesca ha compensado en parte la otra. Pego el gráfico con los datos publicados por la Confederación Hidrografica, correspondientes al día 3 de Mayo,  en el que consta que entraban 37 metros cúbicos por segundo en el pantano de Riaño; vamos, imposible pescar en el río Yuso.

  

Unas flores silvestres para las mamás presentes y ausentes en el día de la madre. 









martes, 3 de abril de 2012

Vareando el Eria


Río Eria caudal de julio en Marzo
La primera de la temporada 2012



   Eran las once y media  de la mañana cuando lance mis ninfas al río Eria (la localidad me la callo, por aquello de que el que dice todo lo que sabe dice lo que no conviene, ja, ja)   y las 17,30 horas, cuando me fui, porque el cuerpo no está habituado y por el lado derecho me entró un dolor de los que quitan la respiración. Durante ese tiempo, y a pesar de  ser el primer día,  no me ocurrió ningún percance digno de mención, vamos que no me caí al río, aunque me quedé sin bocadillo  porque me entró agua y el pan era una pasta pegada al chorizo picante de Ezequiel. Me imagino que durante la noche los corzos o algún jabalí, que abundan en la zona, lo habrán aprovechado.
   Encontré mi zona de pesca desconocida, pues en el kilometro,  aproximadamente que yo pesco, sólo había cinco sitios donde podía lanzar mis ninfas debido a la escasez de agua. Me encontré con  cinco pescadores, no muy dados a la conversación, sólo con uno de ellos, además del intercambio del saludo de rigor,  mencionamos las frases utópicas típicas de este deporte “ trae poca agua pero para mojar los mosquitos sirve” etc.
   En total pesqué unas doce truchas, cuya medida oscilaba entre los 8 y los 24 centímetros, dando solamente dos la medida reglamentaria, de ellas, la mayoría me entraron a la ninfa montada con pluma de faisán y a un perdigón del color del pardón. Me lo pasé muy bien,  porque acompañó el día con un sol primaveral  propio del mes de junio.


Con el perdigón pardón

Con ninfa faisán


sábado, 31 de marzo de 2012

Se abre la veda


  



   Dice la leyenda que una vez que fueron expulsados los judíos y no teniendo contra quien vengarse por la muerte de Jesucristo, los leoneses cuando  acudían a la tabernas  tomaban  limonada mencionando  que, por cada limonada, era como matar o expulsar a un judío.  En la actualidad se sigue tomando limonada en León en la Semana Santa y se siguen “matando judíos”, pero no somos antisemitas, ni el hecho tiene connotaciones racistas, simplemente nos gusta la limonada. La clásica estaría compuesta de unos cinco litros de vino, uno de agua, un kilogramo de azúcar, el zumo de un kilo de limones  y dos ramas de canela; todo ello bien mezclado se deja reposar una semana y a “matar judíos” durante toda la Semana Santa.

   Bueno pues entre limonada y limonada habrá que varear el río, esa es una de las primeras imágenes  que tengo de los pescadores del río de mi pueblo, cuando con sus cañas largas de bambú vareaban una y otra vez el río Eria, unos con mosquitos y otros con cebo; por supuesto no llevaban vadeadores, a lo sumo las botas de ir a regar que no alcanzaban nada más que hasta la rodilla. Mañana, 1 de abril,  se inicia la temporada de pesca  y como todos los años recorreré alguna de las márgenes del río Eria, dando rienda suelta a mi subconsciente pescador, creado a través de generaciones de mis antepasados y probablemente con idéntico resultado a los años últimos,  alguna que otra pequeña, no obstante puedo encontrar el grato placer de que algún pescador, al que le sobre tiempo,  comparta experiencias pasadas de tiempos mejores conmigo. Mi cuerda llevará como rastro una ninfa de faisán,  de ahogada un paja, semiahogada  un verde marzo, semibailarina  un violeta y bailarina un pardón.