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miércoles, 8 de mayo de 2013

¿A QUÉ ENTRAN?

   A  veces lo que más rabia me da es no encontrar el vocablo adecuado para describir la poquedad, miseria y mezquindad de algunos individuos que transitan por los ríos de esta provincia. ¿Se nota que estoy cabreado, verdad?, pues lo estoy y, además,  ya soy muy mayor para empezar a ser vulgar aunque a veces casi no puedo reprimir mi instinto reprimido de  insultar


Marca del nivel de la crecida en el Eria
   Ayer me reencontré de nuevo con mi Eria sobre las 12,30 horas y como siempre puse de rastro una ninfa faisán. En esta ocasión, tres ahogadas por arriba de la boya: un pardo brincado en marrón muy oscuro y pluma indio avellanado que da muy buenos resultado a primeros de Mayo, un Guterman 448, brincado en burdeos y el pardón.

viernes, 1 de junio de 2012

Temporada de verano



Los chopos soltando grandes copos de pelusa

   Hoy es el segundo día que la sarnosa hembra no me ha dado ninguna trucha;  el 29 de Mayo fue el primer día, y en aquella ocasión en mi aparejo había dos; ha llegado el momento del cambio. Fue una jornada buena, aunque sólo pesqué una de más de 21 cm, pues hubo momentos que entraban como locas al rosa chicle y al carne (paleta 3277). No obstante el  inconveniente lo creó la pelusa de los chopos y álamos que me obligaba, cada cierto tiempo, a repasar los mosquitos y limpiarlos. No es la primera vez que un pescador me habla de los inconvenientes de pescar con tanto polen; yo soy poco partidario de corregir,  pues cada uno de nosotros somos nosotros mismos y nuestras circunstancias, pero sí es bueno recordar que no es polen, que se trata de las semillas del chopo que recubiertas con estos pelillos blanco se dispersan lejos de sus progenitores y que pueden ser molestas, pero no son causantes de alergias.
  También he retirado el oro viejo y lo he sustituido por un falangista, sí, sí, de bailarín, y es que en esta época suele dar un rendimiento envidiable en esta posición en el Esla.

Falangista en posición de bailarín
    Hoy, después de los cambios, en mi cuerda hay por encima de la boya un carne de la paleta 3277 de ahogado, le sigue  un rosa chicle, un rosa brincado en avellana, un salmón y de bailarín el falangista. De rastro siempre pongo la ninfa faisán, aunque en ocasiones la retiro cuando pesco tabladas de aguas lentas, cuyas orillas están protegidas por arbustos, con el fin de acercar todo lo posible el señuelo a estos, hoy he querido acercarlo tanto que he perdido un par de boyas y tres o cuatro mosquitos.  El río ha aumentado algo su caudal respecto a la anterior jornada del día 29, lo que hace que la trucha mayor comience a moverse más y esto me ha permitido pescar las cuatro reglamentarias. Sin ninguna duda el mejor mosquito ha sido el rosa chicle y en un escalón inferior pondremos el carne, falangista y ninfa faisán. Tengo que suspender al rosa brincado en avellana que sólo me dio una y cero la mosca ahogada color salmón. 

Gran contorsionista


martes, 22 de mayo de 2012

Por la ribera del Esla



Poco caudal en el Esla

   Hoy he iniciado la temporada en el Esla, la verdad  es que me parecía un poco pronto porque he tenido muy malas experiencias en este río durante el mes de Mayo, pero no fue el caso. El día templado con sus claros y nublados me ha permitido pescar más de lo que yo pensaba, si bien es cierto que para sacar cuatro de la medidas he tenido que pescar unas 15 truchas.



   Hubo un rato, sobre las 14 horas, que incluso enganche  dos en una tirada, pero todas median 20,50 cm era como si hubiese habido una suelta de gemelas. Llevo tantos años pescando el Esla, que ya casi me pasa como con el Eria, siento morriña cuando pasa tiempo sin pasear por las choperas que jalonan sus riberas. Y hoy,  quizás por ser el primer de día de esta nueva temporada en que me he acercado a su orilla, me he acordado del compañero y amigo de Villomar que me enseñó, hace ya varios lustros, no sólo su río, sino como tratarlo, entenderlo y pescarlo y ahí estamos tratando de ganar al maestro, aunque eso será imposible porque sólo el que ha nacido al lado de un río lo sabe leer;  siempre hay un algo que se le escapa al visitante, paseante o pescador,  yo  en sus orillas me siento a gusto y feliz, pero claro en el Eria me siento en casa, y quién conoce mejor su casa que uno mismo.

La sarnosa hembra la mejor
   Volviendo a la jornada, sin ningún genero de dudas, el mejor mosquito ha sido la sarnosa hembra, seguido de lejos por el violeta, ninfa faisán, rosa chicle y  Oro viejo . Hoy se me han escapado muchas antes de meterlas en la sacadera, no lo atribuyo al hecho de haber quitado el arponcillo a todos los mosquitos, por sobrepasar el autorizado ( de alguno puse dos ), sino más bien al hecho de que entraban con desconfianza y clavaban mal.

Bravas hasta en el aire
   He recorrido unos dos kilómetros de río de ida y otros dos de vuelta, y veo que la pretemporada en el Eria me ha servido, he sudado pero aún estando cansado no estoy lo que se dice “doblado”. Seguiremos mortificando el cuerpo de cara al invierno, ¿o no es otro buen motivo para ir de pesca?

En el Esla también es primavera


lunes, 21 de mayo de 2012

Huerta, río y bodega



   Que no puede ser,  que, a  determinadas edades, el cuerpo se revela y dice basta, eso es lo que me pasa hoy lunes, demasiada tralla para un fin de semana.

Las patatas siguen creciendo
  
    Mi hijo tiene colocada una frase de Henry Cooke, en su página de la empresa AppLeon que dice: “ El trabajo pesado es por lo general la acumulación de tareas livianas que no se hicieron a tiempo”. Y es que una semana sin haber aparecido por la huerta trae consigo las prisas, porque la pesca tiene sus horas y eso sí que es prioritario, así  que no sabía que hacer primero, si regar, quitar las malas hierbas, trasplantar las lechugas del semillero, en fin, me di una paliza y conseguí llegar a mi hora al río (12,00H). 


Las cebollas a su ritmo
   Noté que el río había bajado bastante de caudal, por lo que mi aproximación, tras sortear unas salgueras,  fue mas cautelosa y allí, a unos 100 metros en la otra orilla, sobre el talud, un corzo se me quedó mirando y yo a él y así permanecimos observándonos hasta que decidí montar la caña, momento  en el que de dos saltos se perdió entre los matorrales. 



Perdigón oro viejo
   Mi cuerda estaba formada por cuatro moscas ahogadas por encima de la boya:  de ahogada el rosa chicle, semiahogada violeta, semibailarina sarnosa hembra y bailarina oro viejo; por abajo dos ninfas, la faisán y un perdigón montado con Güterman 412, brincado con hilo de cobre y bufanda rosa chicle, por supuesto sin arponcillo todos los señuelos, de acuerdo con preceptuado en  normativa de la Junta de CyL.

Al rosa chicle
   Cogí unos 12 truchas de las cuales solamente dos daban la medida, una al perdigón y la otra al rosa chicle. Como en días anteriores la primera, pequeña, me entró al violeta, que lo quite sobre las 15,00 horas poniendo en su lugar el carne de la Paleta 3277, con el que saqué únicamente una. Los tres mejores el oro viejo, la sarnosa hembra  y el rosa chicle por ese orden. A las 17,00 horas abandoné el río satisfecho de la jornada, pues aún tenía que regar unas plantas de sandía que había trasplantado la semana pasada, por cierto, me trajo la semilla mi hermana de Castellón y allí le llaman melonas, el año pasado probé con algunas plantas y no se dieron mal, espero este año perfeccionar el cultivo y fotografiar su desarrollo.
Escobas amarillas adornan los márgenes del Eria
   Finalicé el día invitado a una bodega donde, unos amigos que habían pasado el día de caza en la Cabrera, se reunían para reponer fuerzas y claro, cuando el ambiente es agradable, la sobremesa se alarga y es cuanto puedo decir o como decían en el un, dos, tres, hasta aquí puedo leer.  

La Valdería se viste de colores 





martes, 15 de mayo de 2012

Truchón en el Eria


Culebra a la orilla del río Eria

   Me preguntaba como en  una tablada donde siempre solía sacar buenas truchas, este año sólo había cogido un par de ellas. Pues la respuesta la encontré el domingo, 13 de mayo, al coger la gran trucha de 51 cm.
   Sobre las 11,30 horas comencé a pescar en mi zona de pesca del río Eria, tomando aguas arriba, en esta ocasión mi aparejo estaba formado por cuatro moscas ahogadas por encima de la boya y dos ninfa por debajo. Al exceder los señuelos en los máximos permitidos con arponcillos se los quité. La primera pequeña, de unos 12 cm, la cogí a los  quince minutos al violeta que iba de ahogada, una vez que solté y devolví al agua la trucha, me entretuve en seguir y fotografiar a una pequeña culebra de agua que, al ser sorprendida en el pedregal que bordea el río, rápida busco refugio entre la maleza.


Truchón en el Eria


   Continué mi acción de pesca río arriba  sacando otra pequeña a la sarnosa hembra, cuando, en una tirada rutinaría, sobre las 12,45 horas,  creo que el rastro se me ha engancho en el fondo, por lo que insisto en la presión y camino aguas arriba para soltarlo. Tiro un poco más fuerte y cede por lo que pienso que algún palo del fondo lo he movido y ha cedido, pero de repente la veo, una trucha enorme que se mueve por el fondo, la adrenalina recorre todo mi cuerpo mientras me introduzco en el río, se que voy a tener pocas oportunidades y tengo que aprovechar que ya estoy cerca de ella, así que me agacho en el agua y voy subiéndola, observando que sólo intenta ir al fondo no dando ningún coletazo. 

Bonitos ocelos rojos con halo blanco

   Como ya estaba próxima a mi altura aumento la presión  e introduzco la sacadera por debajo de la trucha efectuando en esos momentos unos movimientos enérgicos, propiciando, entre mi fuerza para sacarla y sus movimientos, que vomitase una trucha de unos 24 cm que creo venía enganchada en la ninfa, digo creo porque fue todo tan rápido que no puedo precisar con exactitud si lo que yo había pescado era una de 24cm que posteriormente se comió la gran trucha o la había comido antes y al pescarla la expulso, lo cierto es que la de 24 cm terminó en el río, libre,  y la grande de 51 cm en mi sacadera.

Desproporción 

   Segregué tanta adrenalina que ya tengo para el resto del año, claro que, estas cosas, sólo ocurren en los ríos y yo sin encontrarme un pescador al que poder mostrársela y contar la historia, en fin, un día glorioso, el resto de la jornada ya no tiene importancia; por cierto la  otra que muestro en la fotografía de 22cm me entró al rosa chicle.



jueves, 10 de mayo de 2012

Sigo vareando el Eria

Después de las últimas lluvias hay que mejorar la entrada.

   No estuvo mal,  pero,  dadas las condiciones atmosféricas, el estado del río y las ganas que tenía de pescar,  se me podía haber dado mejor la jornada que inicié a las 11,30 horas en el río Eria.

Trucha de 30cm

   Mi cuerda la monté con un violeta de ahogada, un amarillo prosarnosa de semiahogada, un lila de semibailarín, un pardón de bailarín y una ninfa faisán de rastro. Sobre las 12,00 horas, pesqué la primera al violeta de 21,50 cm  y media hora más tarde al rastro una de 30 cm, de esta última esperaba más lucha, el enganche se produjo en una tablada al entrar la cuerda en el canal donde se mueve el agua a mayor velocidad y una vez que esta me había rebasado. La siguiente, a los diez minutos, fue una de unos 9 cm al pardón y hasta  los 14,30 horas como si hubiesen desaparecido por arte de magia

Otra a la faisán



   Como no entraban y por aquello de “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”, quité el prosarnosa  y coloqué una sarnosa hembra; aumenté la longitud del rastro dejando la ninfa faisán y puse por encima otra ninfa perdigón. Siguió la misma tónica hasta las 15,30 horas, en que me entró al rastro, ni se  a cual de las dos ninfas, una buena trucha calculo que mayor que la grande que había cogido, pero de tres o cuatros coletazos me dijo “ hoy no,  mañaaana” . En fin, hasta las 17,00 horas únicamente cogí dos pequeñas, una al faisán y la otra al pardón.
  De todas formas he tenido tiempo de sacar una fotografía con el iPhone de la trucha, mandársela a mi familia y que me piropeasen un rato, ya saben lo que decía el filósofo "La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión".



La primavera por el Eria sigue asomando

lunes, 7 de mayo de 2012

SARNOSA HEMBRA


Sarnosa hembra



   Una de las moscas ahogadas que no puede faltar en este mes, sobre todo a partir de la segunda quincena de Mayo es la sarnosa. La sarnosa hembra  la monto con el hilo Madeira nº 1145, la parte superior y con Gütermann 396, la parte inferior. Brinco únicamente la parte superior con un hilo marrón oscuro y la pluma de los gallos de León mezclando pardo con indio oscuro sarnoso. La mosca ahogada macho únicamente se diferencia en que todo el cuerpo lo monto con el Madeira 1145; pluma y brinca la misma que la hembra. Yo, normalmente, sólo coloco la hembra en mi aparejo como semiahogada o semibailarina, porque el macho donde mejor resultado da es de rastro y yo no lo cambio por mi ninfa faisán.

Pluma de la sarnosa hembra