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domingo, 30 de junio de 2013

JUNIO IRREGULAR EN EL ESLA


  
Hormiga confeccionada con el pelo de Blondie
   Contaba en noviembre del año pasado que la cuñada de mi hijo me había hecho llegar pelos de su gato y que iba a confeccionar alguna mosca a ver que tal rendía. En realidad sólo he montado el abdomen de la hormiga con estos pelos  y he podido comprobar  que estos últimos días de Junio, cuando han empezado las truchas a entrar a la hormiga, ha mejorado el rendimiento respecto a las que tengo hechas sólo con guterman 00. Alguno puede pensar que quizás se deba a la posición. 

jueves, 14 de junio de 2012

Caí en la tentación

  
    Había comentado que hasta el miércoles no podía ir de pesca pero decía Oscar Wilde “que la mejor manera de librarse de una tentación es caer en ella” y eso hice yo el domingo, sabía que jugaba Nadal, la selección española de futbol y que con Fernando Alonso teníamos  por delante una emocionante carrera, pero me levanté pensando en el río y al final me convencí de que podía pasar unas horas en él y ver también los acontecimientos deportivos.
Estado de la superficie del agua
   Pues eso que a las 11,00 horas ya estaba yo vareando el río Esla, confiando en que mi ninfa favorita me sorprendiese en alguna corriente o debajo de algún salguero y lo que verdaderamente me sorprendió fue el viento, tanto,  que decidí comerme el bocadillo a las 13,00 horas, a ver si,  mientras,  amainaba el aire y el  río limpiaba un poco las pelusas de los chopos y salgueros que habían caído. Día malo, donde los haya, para practicar la pesca, con casi nula actividad de las truchas en superficie, que sólo me habían permitido coger, hasta esa hora, un par de ellas pequeñas a la ninfa. 


Una de las mejores tiradas arruinada por la caída del chopo
    A la 13,30 horas reinicie  la faena y,  si bien el viento seguía en rachas parecidas, al río ya no caía tanta pelusa  por lo que empecé a tomar alguna trucha pequeña a la hormiga y al salmón. Finalmente, a las 15,30 horas, decidí que debía caer en la nueva tentación, que no era otra que volver a León y ver los acontecimientos deportivos de la tarde, con un pobre saldo de dos truchas reglamentarias, cogidas ambas con la hormiga.


La hormiga pudo con ellas



   La jornada del miércoles fue distinta, la comencé a las 12,30 horas y a la segunda tirada cogí una  23 cm con mi ninfa. El río estaba en buenas condiciones para pescarlo y en el mismo lugar del aparcamiento coincidí con el pescador que, el viernes pasado, me informó del porqué había tanta trucha pequeña, no obstante,  más tarde,  en charla con  otro pescador en un  lugar donde el río se estrecha para formar luego un gran pozo, allí con la caña de cinco metros y su aparejo de ninfas, entre las que pude ver algún perdigón, trataba de arrancarle al río alguna trucha grande posicionada en el fondo, éste me comentó, respecto a las truchas pequeñas, que era lógico que hubiese  pues habían desmantelado la piscifactoría de Vegas del Condado y todas las truchas las habían repartido por los ríos leoneses, ya que no tenía sentido mantener esta piscifactoría cuando se iba a imponer la pesca sin muerte a partir del próximo año. 

Otra trapecista
   Sobre las 15,00 horas se volvieron locas y, durante aproximadamente media hora,  rara era la tirada en la que no había enganchada, varias veces hasta dos, pero en ningún caso llegué a tener que desanzuelar las  dos pues, al cobrarlas, por una u otra razón una de ellas se escapaba. 


Mi saltona campeona
   Los mosquitos campeones en ese momento fueron por el mismo orden, la saltona amarilla,  el rosa avellanado, la hormiga y el carne (paleta 3277). Hasta las 17,30 horas que abandoné el río no pararon de comer en superficie, claro que no con la misma intensidad que esa media hora, pero se hizo divertida la jornada,  de tal forma que no tuve tiempo de comerme el bocadillo y me tuve que conformar con una barra de cereales y una naranja que,  además  del botellín de agua,  llevo en mi bolsa de pesca,  porque ya me conozco. 
Cupo reglamentario
    El domingo, con un amigo, he cogido el coto de Quintana de Rueda y esta será mi cuerda de inicio, claro que, cuando abandone el río no se parecerá pues suelo cambiar mucho los mosquitos. Por supuesto, para ajustarse a la normativa, van sin arponcillo. En el Eria suelo utilizar sólo tres o cuatro mosquitos y una caña muy corta, aquí utilizo una de cuatro metros y con siete u ocho señuelos, todo es cuestión de práctica y de ir aumentando poco a poco los mosquitos y la longitud de la caña.


Mi cuerda para el coto de Quintana







lunes, 4 de junio de 2012

SALMON FUERTE


Salmón fuerte 

   Estamos en Junio y en nuestra cuerda no puede faltar un salmón fuerte, va muy bien de semiahogado, ayer en el Esla, a primera hora, las enganchadas se alternaban entre este mosquito, el carne ( paleta 3277) y el falangista,.
   Yo  monto el cuerpo con rayón Madeira col. 1020, brincado en amarillo huevo y pluma indio  plateado. He probado muchas clases de anzuelos, más grandes, más pequeños y al final, desde hace muchos años monto todo en el número 12 de Mustad, es, sin ningún genero de dudas, el que me permite tomar más truchas, no se la razón pero se escapan muchas menos  que con el número 13, por lo menos a mí. Quizás es porque mis moscas ahogadas tienen más volumen de cuerpo que las comerciales. 


Bien está lo que bien acaba



   Cuando oigo el sonido de una maquina excavadora  un domingo cerca del río me pongo a temblar, y es  que son los días señalados para efectuar las chapuzas que durante la semana no tienen tiempo de realizar; ya saben, es aquello de  mira a ver, hombre,  si tienes un rato y arreglas ese cauce . Pues eso,  que a los diez minutos de oírlo el Esla presentaba el aspecto de  un gran barrizal, eran las 11,45 horas de la mañana, así que recogí mis bártulos, tomé el coche y hasta Cubillas de Rueda, donde aparqué, como siempre, debajo de un gran chopo centenario  que, en su día,  me enseñó mi amigo de Villomar. 

Chopo centenario

   Me asomé al río comprobando que llevaba la mitad de caudal del que lleva en la zona donde yo pesco, no vi a ningún pescador y algunas truchas estaban comiendo en superficie, la primera pequeña me entro al falangista, que como ya he mencionado lo llevo de bailarín. Desde las 12,30 hasta las 14,00 horas que decidí volver a mi zona de pesca, pues supuse que la máquina habría finalizado la obra, pesque unas diez o doce truchas de entre 10 y 20 cm, entrando sobre todo  al falangista y carne (3277 de la paleta).

Obra que alteró las aguas del Esla
No se les ocurrió cortar el agua durante las obras

   Efectivamente la máquina había terminado su obra, un poco chapucera según se aprecia en la fotografía, y había conseguido enviar a casa a todos los pescadores, por lo que me encontré en una gran tablada yo sólo. He puesto este título porque ha sido uno de los días grandes de pesca, donde, hasta en tres ocasiones, trabe dos truchas en una misma tirada; yo lo achaco al hecho de que al haber embarrado el río  no hubo eclosión o si la hubo la trucha no comió, lo cierto es que entraban con fuerza y no importaba que revolcases una que, en la misma zona, a la siguiente tirada   repetía otra y así hasta las 16,30 horas. Desde esta hora hasta las 18,30 horas en que di por finalizada mi jornada de pesca siguieron entrando pero en intervalos ya más largos. Los dos mosquitos campeones fueron el carne y el salmón fuerte y a partir de las 16,30 horas, el rosa brincado en avellana y también el brincado en amarillo huevo. En fin, adrenalina a tope. Por tanto creo que le viene bien el título de esta comedia de Shakespeare.


Dos de una tirada



viernes, 1 de junio de 2012

Temporada de verano



Los chopos soltando grandes copos de pelusa

   Hoy es el segundo día que la sarnosa hembra no me ha dado ninguna trucha;  el 29 de Mayo fue el primer día, y en aquella ocasión en mi aparejo había dos; ha llegado el momento del cambio. Fue una jornada buena, aunque sólo pesqué una de más de 21 cm, pues hubo momentos que entraban como locas al rosa chicle y al carne (paleta 3277). No obstante el  inconveniente lo creó la pelusa de los chopos y álamos que me obligaba, cada cierto tiempo, a repasar los mosquitos y limpiarlos. No es la primera vez que un pescador me habla de los inconvenientes de pescar con tanto polen; yo soy poco partidario de corregir,  pues cada uno de nosotros somos nosotros mismos y nuestras circunstancias, pero sí es bueno recordar que no es polen, que se trata de las semillas del chopo que recubiertas con estos pelillos blanco se dispersan lejos de sus progenitores y que pueden ser molestas, pero no son causantes de alergias.
  También he retirado el oro viejo y lo he sustituido por un falangista, sí, sí, de bailarín, y es que en esta época suele dar un rendimiento envidiable en esta posición en el Esla.

Falangista en posición de bailarín
    Hoy, después de los cambios, en mi cuerda hay por encima de la boya un carne de la paleta 3277 de ahogado, le sigue  un rosa chicle, un rosa brincado en avellana, un salmón y de bailarín el falangista. De rastro siempre pongo la ninfa faisán, aunque en ocasiones la retiro cuando pesco tabladas de aguas lentas, cuyas orillas están protegidas por arbustos, con el fin de acercar todo lo posible el señuelo a estos, hoy he querido acercarlo tanto que he perdido un par de boyas y tres o cuatro mosquitos.  El río ha aumentado algo su caudal respecto a la anterior jornada del día 29, lo que hace que la trucha mayor comience a moverse más y esto me ha permitido pescar las cuatro reglamentarias. Sin ninguna duda el mejor mosquito ha sido el rosa chicle y en un escalón inferior pondremos el carne, falangista y ninfa faisán. Tengo que suspender al rosa brincado en avellana que sólo me dio una y cero la mosca ahogada color salmón. 

Gran contorsionista