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lunes, 29 de abril de 2013

UNAS HORAS DE SOSIEGO


   Eran las 12,30 horas  del viernes pasado cuando terminé mis labores en la huerta y, como no estaba muy cansado, pensé: Llevo asistiendo, en una semana, a dos entierros en Pinilla de la Valdería y al final todas nuestras grandezas, títulos, riquezas, amarguras y cabreos caben en la estrechez de un sepulcro, así que vamos a darle un poco más de "tralla" al cuerpo y a disfrutar del río de mis sueños tratando   de despojarme del desasosiego que me cubre.  
El río Eria crea y destruye
  Con una ninfa faisán de rastro, cuyo codal se acercaba al metro de largo, otra, con uno de treinta centímetros, por encima de la boya y dos ahogadas,  una un pardón y la otra montada con un Guterman 448, brincada con un color  Burdeos y pluma  pardo aconchado, inicie la jornada en el río Eria. 

martes, 29 de enero de 2013

NINFA FAISAN



Mandril y elementos para el montaje
  En algún lugar leí que existe una regla que denominan de la precisión que dice algo así como que : “ Cuando se procura solucionar un problema, es una ayuda conocer la solución”

  Comento esto porque un “amiguete”,  hablando sobre el montaje de las ninfas, me decía que él no las monta porque utiliza un mandril para las ahogadas y no quiere comprarse un torno de mesa - “para cuatro ninfas que utilizo”-, yo le dije que tampoco lo tengo y que  siempre he utilizado un mandril y la ninfa que más uso, montada con pluma faisán, la construyo con él. Como no quedó muy convencido hoy he sacado unas cuantas fotografías, cuando estaba montando una, y las he pasado al blog para que se anime a montar alguna, porque es más fácil que hacer una saltona.

sábado, 14 de julio de 2012

Cualquier motivo es bueno para ir de pesca

Riaño 53,1 metros cúbicos por segundo

  
 Hoy viernes me he levantado con ganas de  recuperar mi autoestima, como pescador,  después del mal sabor de boca que me dejó Garaño, así que,  a las 12,30 horas, estaba a orillas del río Esla,  uniformado y listo para que me pasasen revista (el lugar no lo digo  por aquello de que: "el que dice todo lo que sabe dice lo que no conviene") .



Saltona amarilla


  Aunque están soltado 53 metros cúbicos de agua por segundo, hoy he notado una merma sustancial respecto a anteriores jornadas en mi zona de pesca, así que me he lanzado al centro del río y a varear las dos orillas, río abajo.  Las primeras tres truchas fueron pequeñas, todas enganchadas a la ninfa faisán, y cómo no, la primera reglamentaria de 22,5 cm., prendió en la ninfa al introducirse esta debajo de un salguero. Si es que Dios creo los salgueros  para deleite de los pescadores, claro que cuando se engancha el mosquito en alguno, la obra es de satanás y mil demonios más. 

El Esla vigoroso
   A la hora retiro la ninfa al comprobar que están comiendo en superficie y, puesto que el día está ventoso y nublado,  pongo un mosquito más junto a la boya, optando en esta ocasión por un carne con brinca negra (La Paleta 3277) y pluma pardo casi negrisco. Este mosquito junto a la saltona amarilla fueron los campeones, el primero haciendo estragos en las zonas sombrías de las orillas y la saltona en las aguas centrales  del río, esto no quiere decir que  el butano con tórax negro se comportara mal, ni el salmón o salmón fuerte, también el carne  brincado en amarillo hizo su aportación a la recuperación de mi autoestima.


La paleta 3277, brincado en negro
   No obstante también cometí errores, pues sabiendo que en una tirada, si una trucha me enganchaba,  lo más probable era que perdiese algún mosquito pues había un tronco frente a mi posición,   efectué la tirada, perfecta, con el consiguiente enganche de una trucha que rauda y veloz se lanzó al tronco y allí dejé todos los mosquitos y unos  quince metros de sedal; por supuesto el tronco estaba en una parte del río, cual castillo medieval rodeado de su  foso profundo, que me impidió recuperar mis mosquitos (no me gusta dejar mis mosquitos por el río- cuando un entendido los recupera, les hace la autopsia, los imita, los prueba y sin derechos de autor). Por qué efectué esa tirada, por prepotente y vago, pues habiendo bajado ocho o diez metros más hubiese cubierto la zona lo mismo y, al enganchar la trucha, tirando río abajo, el tronco quedaba retrasado  a mi posición  y fácilmente lo podía salvar. En fin, año tras año se repiten los mismos errores. ¡ Aleluya!,  sigo siendo humano.
Las reglamentarias
 Otrosí.- Completado el cupo,  he recuperado mi autoestima como pescador. Ya puedo dormir tranquilo yo y toda mi familia.


A orillas del Esla



viernes, 1 de junio de 2012

Temporada de verano



Los chopos soltando grandes copos de pelusa

   Hoy es el segundo día que la sarnosa hembra no me ha dado ninguna trucha;  el 29 de Mayo fue el primer día, y en aquella ocasión en mi aparejo había dos; ha llegado el momento del cambio. Fue una jornada buena, aunque sólo pesqué una de más de 21 cm, pues hubo momentos que entraban como locas al rosa chicle y al carne (paleta 3277). No obstante el  inconveniente lo creó la pelusa de los chopos y álamos que me obligaba, cada cierto tiempo, a repasar los mosquitos y limpiarlos. No es la primera vez que un pescador me habla de los inconvenientes de pescar con tanto polen; yo soy poco partidario de corregir,  pues cada uno de nosotros somos nosotros mismos y nuestras circunstancias, pero sí es bueno recordar que no es polen, que se trata de las semillas del chopo que recubiertas con estos pelillos blanco se dispersan lejos de sus progenitores y que pueden ser molestas, pero no son causantes de alergias.
  También he retirado el oro viejo y lo he sustituido por un falangista, sí, sí, de bailarín, y es que en esta época suele dar un rendimiento envidiable en esta posición en el Esla.

Falangista en posición de bailarín
    Hoy, después de los cambios, en mi cuerda hay por encima de la boya un carne de la paleta 3277 de ahogado, le sigue  un rosa chicle, un rosa brincado en avellana, un salmón y de bailarín el falangista. De rastro siempre pongo la ninfa faisán, aunque en ocasiones la retiro cuando pesco tabladas de aguas lentas, cuyas orillas están protegidas por arbustos, con el fin de acercar todo lo posible el señuelo a estos, hoy he querido acercarlo tanto que he perdido un par de boyas y tres o cuatro mosquitos.  El río ha aumentado algo su caudal respecto a la anterior jornada del día 29, lo que hace que la trucha mayor comience a moverse más y esto me ha permitido pescar las cuatro reglamentarias. Sin ninguna duda el mejor mosquito ha sido el rosa chicle y en un escalón inferior pondremos el carne, falangista y ninfa faisán. Tengo que suspender al rosa brincado en avellana que sólo me dio una y cero la mosca ahogada color salmón. 

Gran contorsionista


lunes, 21 de mayo de 2012

Huerta, río y bodega



   Que no puede ser,  que, a  determinadas edades, el cuerpo se revela y dice basta, eso es lo que me pasa hoy lunes, demasiada tralla para un fin de semana.

Las patatas siguen creciendo
  
    Mi hijo tiene colocada una frase de Henry Cooke, en su página de la empresa AppLeon que dice: “ El trabajo pesado es por lo general la acumulación de tareas livianas que no se hicieron a tiempo”. Y es que una semana sin haber aparecido por la huerta trae consigo las prisas, porque la pesca tiene sus horas y eso sí que es prioritario, así  que no sabía que hacer primero, si regar, quitar las malas hierbas, trasplantar las lechugas del semillero, en fin, me di una paliza y conseguí llegar a mi hora al río (12,00H). 


Las cebollas a su ritmo
   Noté que el río había bajado bastante de caudal, por lo que mi aproximación, tras sortear unas salgueras,  fue mas cautelosa y allí, a unos 100 metros en la otra orilla, sobre el talud, un corzo se me quedó mirando y yo a él y así permanecimos observándonos hasta que decidí montar la caña, momento  en el que de dos saltos se perdió entre los matorrales. 



Perdigón oro viejo
   Mi cuerda estaba formada por cuatro moscas ahogadas por encima de la boya:  de ahogada el rosa chicle, semiahogada violeta, semibailarina sarnosa hembra y bailarina oro viejo; por abajo dos ninfas, la faisán y un perdigón montado con Güterman 412, brincado con hilo de cobre y bufanda rosa chicle, por supuesto sin arponcillo todos los señuelos, de acuerdo con preceptuado en  normativa de la Junta de CyL.

Al rosa chicle
   Cogí unos 12 truchas de las cuales solamente dos daban la medida, una al perdigón y la otra al rosa chicle. Como en días anteriores la primera, pequeña, me entró al violeta, que lo quite sobre las 15,00 horas poniendo en su lugar el carne de la Paleta 3277, con el que saqué únicamente una. Los tres mejores el oro viejo, la sarnosa hembra  y el rosa chicle por ese orden. A las 17,00 horas abandoné el río satisfecho de la jornada, pues aún tenía que regar unas plantas de sandía que había trasplantado la semana pasada, por cierto, me trajo la semilla mi hermana de Castellón y allí le llaman melonas, el año pasado probé con algunas plantas y no se dieron mal, espero este año perfeccionar el cultivo y fotografiar su desarrollo.
Escobas amarillas adornan los márgenes del Eria
   Finalicé el día invitado a una bodega donde, unos amigos que habían pasado el día de caza en la Cabrera, se reunían para reponer fuerzas y claro, cuando el ambiente es agradable, la sobremesa se alarga y es cuanto puedo decir o como decían en el un, dos, tres, hasta aquí puedo leer.  

La Valdería se viste de colores