lunes, 7 de mayo de 2012

SARNOSA HEMBRA


Sarnosa hembra



   Una de las moscas ahogadas que no puede faltar en este mes, sobre todo a partir de la segunda quincena de Mayo es la sarnosa. La sarnosa hembra  la monto con el hilo Madeira nº 1145, la parte superior y con Gütermann 396, la parte inferior. Brinco únicamente la parte superior con un hilo marrón oscuro y la pluma de los gallos de León mezclando pardo con indio oscuro sarnoso. La mosca ahogada macho únicamente se diferencia en que todo el cuerpo lo monto con el Madeira 1145; pluma y brinca la misma que la hembra. Yo, normalmente, sólo coloco la hembra en mi aparejo como semiahogada o semibailarina, porque el macho donde mejor resultado da es de rastro y yo no lo cambio por mi ninfa faisán.

Pluma de la sarnosa hembra

domingo, 6 de mayo de 2012

Entre la huerta de Pinilla y el río Eria




Puerros

Acelgas



   Ayer compré en el mercado de León 50 plantas de ajos/puerros ( la señora que me las vendió me aseguró que, sus plantas, no se salen porque la semilla fue sembrada en febrero. Le comenté que en julio ya le contaría) también conseguí 12 plantas de acelgas amarillas y hoy las he plantado en mi huerta del pueblo. Bueno,  pues el ciruelo sigue su ciclo y, por ahora, no se han helado las ciruelas

Está cargadito de ciruelas




   Después de comer un churrasco que había asado a las brasas, me puse mi uniforme de pescador y para el río sobre las 12,45 horas. El río Eria ha aumentado el triple su caudal  desde la última vez que estuve y no lo he cruzado valorando lo que decía Aristóteles: " Demasiado poco valor es cobardía y demasiado valor es temeridad " . El agua venía un poco tomada y muy fría, por lo que únicamente he podido pescar dos tabladas. Monté mi aparejo con tres ninfas, la faisán y dos perdigones por debajo de la boya y por encima coloqué una mosca ahogada   pardón y una violeta;  por supuesto al ser un aparejo distinto al contemplado en la normativa de pesca de Castilla y León como mosca  ahogada a la Leonesa, le quité a todos el arponcillo.


Las lluvias de mayo han fortalecido el caudal

Mi zona de pesca 

    La primera la pesqué al violeta a las 13,15 horas, media 21,50 cm y diez minutos más tarde cogí una pequeña al pardón, esto me hizo reconsiderar  la composición del aparejo, optando por eliminar los perdigones  y colocar dos moscas más ahogadas por encima de la boya, una un paja y otra  marrón brincada en color burdeos.  A las 14,30 horas  se volvieron a mover cogiendo dos más de la medida a la ninfa faisán  y una tercera al pardón. El día ha estado frío y nublado produciéndose algún que otro aguacero y, como en días anteriores, tampoco hoy me he cruzado con pescadores. 

Gráfica sobre incremento de caudal 


Valores del caudal en el día de hoy


Detrás de la salguera cogí tres





   Había puesto mucha ilusión en pescar el coto de Boca de Huergano, en el río Yuso, que lo teníamos asignado para el día cinco  de mayo, pero las circunstancias climáticas  han podido más y hemos tenido que desistir, por lo que esta jornada de pesca ha compensado en parte la otra. Pego el gráfico con los datos publicados por la Confederación Hidrografica, correspondientes al día 3 de Mayo,  en el que consta que entraban 37 metros cúbicos por segundo en el pantano de Riaño; vamos, imposible pescar en el río Yuso.

  

Unas flores silvestres para las mamás presentes y ausentes en el día de la madre. 









viernes, 4 de mayo de 2012

AMARILLO PROSARNOSA


Prosarnosa



   Una ahogada que no puede faltar durante esta quincena es la prosarnosa (así llamada porque después de la caída de este mosquito hay que colocar las sarnosas, tanto el macho como la hembra, identificada esta última por su cuerpo marrón y culo verde ), lo característico de esta mosca ahogada es que, aunque estamos a primeros de mayo,  hay que montarla con indio clarito, el cuerpo amarillo limón, brincado en amarillo huevo. El rayón que yo utilizo, y que me va muy bien, lo compré en el mercadillo de los sábados en la Bañeza y no tenía etiqueta. Sabemos que la trucha es muy selectiva y cuando cae este mosquito yo suelo poner dos en mi cuerda de  semibailarín y semiahogado, por supuesto hay que mantener el pardón de bailarín y de ahogada el lila o el violeta.


En la realidad es un amarillo un poco más intenso 

jueves, 3 de mayo de 2012

Un día más en el Eria

   
   Ayer después de comprar en la Bañeza  10 kg de patatas  para sembrar  y prepararlas, me acerqué al río Eria, en principio tenía pensado pescar en otra zona,  concretamente en Pinilla de la Valdería, pero al final volví a mi zona habitual,  por aquello de que es mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer, bueno en realidad  volví porque la anterior jornada me lo pasé muy bien.

Rincón  del Eria 




   Empecé a pescar con un aparejo en el que de ahogada llevaba un violeta;  semiahogada un pardón; semibailarina un verde pastel oscuro; bailarina un pardón y de rastro una ninfa faisán cuyo longitud amplié a 50cm de la boya. La primera del día, de 22 centímetros,  la cogí con el violeta, sobre las 12,30 horas, fue una picada esperada, donde día tras día siempre te entra alguna y es que las truchas, al igual que el pescador con ellas, sabe donde posicionarse para pegarse una buena merienda de insectos. La media hora siguiente pesqué 7 más, todas pequeñas; ninguna al verde, por lo que lo retiré y puse en su lugar un lila. 



La primera del día



   Entre las 13,00 y las 14,30 horas la actividad se paró;  sólo cogí  alguna muy pequeña a la ninfa del rastro, aprovechando este tiempo para ampliar el recorrido de mi zona de pesca. No me gustó,  había demasiada vegetación de matorral  abundando los espinos y pocos lugares donde hubiese suficiente agua embalsada que le sirviese de refugio a los peces. Hacia  las 14,30 horas, y de nuevo en la zona donde me muevo, me entraron dos trucha de la medida al rastro, a escasos diez metros una de la otra.

Aleta caudal 



   Tampoco hoy he podido entablar conversación, pues no he visto a ningún pescador, sin lugar a dudas la desilusión del primer día, con tan poca agua,  hace que se desanimen. Tengo que reconocer que esto favorece mi acción de pesca, pues siendo tan escaso el caudal  la presencia de varios pescadores limitaría mucho las capturas, sobre todo si es a mosca seca,  pues la única  forma de pescarlo sería caminando por el centro del río dada la vegetación que bordea el cauce.  La jornada, que finalicé a las 17,00 horas, se saldó con tres truchas de la medida de un total de unas  quince, por cierto,  ninguna me pico al lila, ni a un amarillo por sarnosa que coloqué en lugar de éste durante un tiempo. También ha mejorado mucho el rendimiento de pesca con la ninfa  al alargar el rastro.








martes, 1 de mayo de 2012

Mis criterios de aplicación en la normativa de pesca en CyL-2012



ORDEN FYM/1493/2011, de 23 de noviembre, por la que se establece la Normativa
Anual de Pesca de la Comunidad de Castilla y León para el año 2012.

6.2.1.  En todas las aguas declaradas trucheras no se autoriza el uso de aparejos
de mosca artificial en cualquiera de sus variedades o montajes que empleen
plomadas colocadas sobre el nailon o hilo del aparejo.
 En todas las aguas declaradas trucheras, excepto en los cotos intensivos
de pesca, si el aparejo de pesca está formado por 2 o más señuelos, todos
sus anzuelos deberán ir desprovistos de arponcillo.
 Esto último no será de aplicación en la modalidad de lance conocida como
«mosca a la leonesa», «ahogada» o «con boya». Este aparejo se considera
constituido por un máximo de cuatro señuelos por encima de la boya de
flotación y por un único señuelo, lastrado o no, por detrás de la boya o
buldó. Cualquier modificación en la composición de este aparejo implicará
que todos los señuelos del aparejo vayan desprovistos de arponcillo.
 Cualquier otro tipo o modelo de montaje que no cumpla este condicionado
será considerado como aparejo prohibido de acuerdo con lo establecido en
el articulo 33 de la Ley 6/1992, de 18 de diciembre.


    Este año la normativa de pesca de Castilla y León, ha modificado la autorización del uso de aparejos, creando entre los pescadores, por lo que se lee en algunos foros, cierto debate y controversia, al entender que la normativa no es muy clara cuando se pesca con mosca ahogada a la leonesa. Muchos de ellos afirman que no está bien redactada la normativa y aún no conozco ninguna ley, ni el reglamento que la desarrolla, que no ofrezca dudas y distintos puntos de vista a la hora de aplicarla. Esto siempre se ha ido corrigiendo por el Organismo responsable, así por ejemplo la Ley 23/92 de Seguridad Privada, es la Secretaría Técnica del Ministerio del Interior la que concreta cuales son los criterios de aplicación del reglamento cuando existen dudas razonables de interpretación, pudiendo los perjudicados recurrir a los tribunales cuando creen que esa interpretación no se ajusta a la propia Ley o a la normativa Europea.
En años anteriores la normativa no tasaba el número máximo de mosquitos que el pescador podía colocar en su “cuerda” de ahogadas a la leonesa. Este año tampoco, pero restringe  el uso de mosquitos montados en anzuelos con arponcillo.
   Dudas que han creado polémica:

1.- La clásica  “cuerda a la leonesa”  está montada con cinco señuelos, cuatro por encima de la boya y uno, denominado rastro, por debajo. ¿Los cinco por arriba sin quitar el arponcillo sería ilegal? A mi entender sí . Vayamos a la normativa  - Este aparejo se considera constituido por un máximo de cuatro señuelos por encima de la boya de flotación y por un único señuelo, lastrado o no, por detrás de la boya o buldó-, vemos que el legislador nos ha tasado el máximo de señuelos que se pueden poner por arriba de la boya, por tanto,  el quitar el rastro y colocar éste u otro mosquito por arriba de la boya nos obligaría a quitar los arponcillos a todos, pues aún siendo una cuerda con moscas ahogadas a la leonesa estaríamos pescando con un aparejo  prohibido.

Aparejo con arponcillo compuesto por cuatro ahogadas y una ninfa.

2.- Si montamos un rastro con dos o más ninfas o una ninfa y una mosca ahogada y cuatro moscas por arriba de la boya  sin quitar el arponcillo sería ilegal? A mi entender sí, porque también tasa el número máximo de señuelos que se pueden poner por debajo de la boya, limitándolo a uno y por tanto el aparejo excedería de los máximos tasados, siendo indiferente que por arriba lleve cuatro o menos, por tanto habría que quitar el arponcillo a todos, de acuerdo con lo preceptuado en el siguiente punto de este mismo párrafo cuando dice : Cualquier modificación en la composición de este aparejo implicará que todos los señuelos del aparejo vayan desprovistos de arponcillo.

Aparejo de rastro con tres ninfa sin arponcillo

3.- Si motamos un aparejo únicamente con tres mosquitos por encima de la boya,  sin rastro,  ¿debemos quitar los arponcillos ? A mi entender no, pues el legislador ha tasado los máximos, abriendo la posibilidad de colocar un número inferior e incluso no colocar ninguno en el caso del rastro. Cosa bien distinta sería si hubiese suprimido “ un máximo de”, en cuyo caso nos hubiese tasado el aparejo y cualquier variación hubiese significado la retirada del arponcillo.


4.- Si montamos un aparejo compuesto de tres o cuatro  ninfas plomada por encima de la boya  y un señuelo plomado o no por debajo de ésta,  ( no señalo la longitud de los codales pues a estos efectos es indiferente) ¿debemos o no quitar los arponcillos? Sin lugar a dudas hay que quitar los arponcillo, pues hemos modificado la composición del aparejo,  ya que el legislador singularizó que la única que puede ir plomada o no es la que va de rastro, por tanto, no hay ningún olvido respecto a los cuatro señuelos que van por delante de la boya, no pueden ir plomados y si van, todo el aparejo incluido el rastro deberá ir sin arponcillo; siempre según mi humilde criterio y en tanto en cuanto la Consejería de Fomento y Medio Ambiente no matice los criterios de aplicación de esta Orden, por cierto, se me olvidó preguntarle al guarda en el coto de Villafeliz, como entendían ellos este artículo y si Medio Ambiente les habían impartido instrucciones al respecto. Este fin de semana tenemos el coto de Boca  de Huergano, pero, viendo el tiempo que hace, me da la impresión que no podremos ir.


domingo, 29 de abril de 2012

Ninfa o ahogada

La fuerza de otros años

   Ayer cuando me acerque al río Eria eran las 13,00  horas,  de un día desapacible, nublado  y frío, donde, de vez cuando, alguna de las nubes hacia pequeñas aportaciones de agua a este año tan seco. Comencé a pescar con  tres ninfas colocada después de la boya, siendo la última y más pesada la faisán a la que seguían una montada con el hilo del pardón y otra negra brincada en rojo Burdeos.

En el espino seguía la misma boya

   Como a las 13,30 horas no había cogido ninguna y vi algún pardón, opte por hacer un cambio en la composición de aparejo por aquello que decía Albert Einstein: “ Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Recorté el rastro a unos treinta centímetros con la ninfa faisán  y coloqué por encima de la boya  cuatro moscas ahogadas, dos pardones  y dos violetas ( montada esta última con el Gütermann nº 158, brinca burdeos y pluma en  indio acerado oscuro ) 



   Inmediatamente  comencé a ver resultados, una tras otra fui contando las ocho primeras, memorizando los mosquitos a los que las iba consiguiendo ( cuatro pardón, dos violeta y dos a la ninfa del rastro) oscilando sus medidas desde los 6 a los 21,50 cm. A partir de la octava dejé de llevar la cuenta,  pues sobre las 15,00 horas, con una leve llovizna, y por espacio de unos quince o veinte minutos,  casi cada tirada  me tocaba o prendía alguna en  mi cuerda (no se si lo había comentado pero  denominamos cuerda en León,  al aparejo de moscas ahogadas montadas en unión de una boya,  de las cuales, como norma general, cuatro van por encima de ésta y una, denominada rastro, por debajo )


La más pequeña del día
   Fue una jornada relajante, donde tuve tiempo incluso  para sacar una fotografía y mandarla a mi familia. Creo que hasta las cinco de la tarde, que abandoné mi zona de pesca, desanzuelé unas veinte truchas de las que únicamente daban la medida dos. Siendo sábado, me ha parecido extraño no encontrar a nadie pescando, ¿será que esta crisis se está llevando por delante hasta las ganas de vivir…? En fin,  ya que he nombrado a Einstein recordar que él decía: “ En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”, por tanto,  pongamos en valor ambos y podremos con ella, evitando que nuestro jóvenes, tan bien formados, tengan que abandonar España. Este fin de semana he leído la historia de un matrimonio con dos hijos, cuyo padre, autónomo del sector del transporte, lleva tres años en el paro y manifiesta que habrá entregado, en este tiempo, unos 3000 curriculum vitae;  he pensado en él como en un hombre valiente que se acuesta,  cada día, con la esperanza muerta y se despierta con una nueva esperanza que le permite continuar su búsqueda. Quizás algún día las naciones del sur de Europa, cuando las del norte nos necesiten, seamos capaces de echar una mano, hacer más Europa y ser un poco más tolerantes, al fin y al cabo, ahora,  sólo es cuestión de dinero.  


Ninfa Faisán


La primavera ya se nota



miércoles, 25 de abril de 2012

Entre el huerto y el río




Mi tomatera


   Compruebo en mi huerta que las patatas que sembré a últimos de marzo empiezan a nacer, espero que no se me hielen porque el tiempo está frío,  no obstante, ayer he plantado  veinte plantas de tomate que he tapado con plásticos, las he regado  y a las 12,00 h., para el río Eria. Mi aparejo está formado únicamente por tres ninfas, siendo la última y más pesada la montada con pluma de faisan, seguida de dos perdigones unos rojo y otro negro.

Ya nacen 


   El río trae poco agua, aunque creo que algo más que el día que se abrió la veda. A la tercera tirada cogí la primara de 22 centímetros con la ninfa faisán. Como estrenaba una funda para el iPhone, que me había regalado mi hija,  probé  sacar una fotografía a través de la funda y salió muy bien, pudiendo mandarla  a través de la aplicación WhastsApp  sin tener que sacar el teléfono.


La primavera entra en el Eria


    En esta jornada estoy un poco torpón he propezado con unas matas y al fijarme me he dado cuenta que son de roble y que tenían las clásicas bolitas con las que de niño jugabamos a las canicas; nos salían baratas e importaba poco perderlas jugando, pues eran faciles de reponer. A partir de las 14 horas se  ha levantado bastante aire dificultando las tiradas;  han aumentado los enredos del sedal y aproveché en uno de ellos para colocar, por encima de la boya,  un pardón, pues veo eclosiones de este mosquito; después de varias tiradas rectifico la posición del pardón alejándolo de la boya  pues me crea problemas con el rastro donde van las ninfas ( lo coloco a 1, 50m  mas o menos de la boya). He visto huellas de corzos que, en esta época, comen el bulbo de una pequeña planta escarbando con las patas delanteras, también de jabalí, sólo que estos no se anda con tonterías y levantan grandes corros, dejandolo como si lo hubiesen arado.
Mis canicas de niño (Agallas producidas por la reacción del árbol  ante los huevos dejados por un insecto en las yemas)
   Una de mis tiradas preferida es debajo de  un puente, donde hay una mata de espino que suele almacenar alguna que otra boya, por ahora sólo tiene una, porque la mía que se engancho y quedó allí,  posteriormente la recuperé no sin que me entrase agua hasta el dedo gordo de ambos pies. ¡Coño, que fría estaba! Un momento antes había cogido una con el pardón y le había sacado unas fotos con la camara Canon, que siempre llevo en el bolsillo interior de vadeador que cierra con una cremallera impidiendo que entre agua, si no está mucho rato expuesto a esta y claro los días que uno está torpón no concluye las cosa y, vamos,   la cremallera sin cerrar  lleva aparejado que la cámara se mojase. Resumiendo que despues de varios intentos no funcionaba, así que la abrí saque la pila, la tarjeta de memoria y al pueblo, donde me cambie y con un secador de pelo le dí a la cámara durante un buen rato sin ningún resultado.

Pescada con pardón


   Después de recoger unos espárragos silvestres que tengo localizados en unas tierras que no se cultivan, retorno para León, habiendo pescado dos truchas de la medida ( faisan y  perdigón negro con brinca burdeos y saco alar rojo) y cinco más pequeñas, de ellas dos al pardón.






   Una vez en León activo la calefacción y coloco en un radiador la cámara, habiendo tenido la precaución de sacar la pila y la tarjeta de memoria; pongo a cargar la pila y una hora después…¡ milagro!, ¡funciona!,  puedo recuperar las fotografias que saqué; la pantalla se ve borrosa, como si aun tuviese agua. Reinicio el procedimiento y le meto otra ración de radiador y la cámara, como por arte de magia,  vuelve a estar a pleno rendimiento. Vamos, un día movidito. No me encontré a ningún pescador  en el aproximadamente kilómetro que pesco y me hubiese gustado darle un poco a la lengua. 


La fuerza del agua




domingo, 22 de abril de 2012

Coto de Villafeliz

León.-22.04.2012

   A Villafeliz le llaman, cariñosamente los de los pueblos vecinos, el pueblo de las dos mentiras. Según dicen: “ni es villa, ni es feliz”. En lo primero tienen razón, en lo segundo… ¿quién sabe?, lo cierto es que se encuentra enclavado en la comarca de Babia y parece ser que fue Quevedo uno de los primeros en utilizar la expresión “estar en Babia”, refiriéndose a una persona que está descuidada, ausente o con el pensamiento en otra parte. Esta expresión  pudo nacer, según unos,  por el  hecho de que los reyes leoneses en la Edad Media, en la estación veraniega, se desplazaban a la comarca de Babia  donde pasaban la época estival y cuando preguntaban a sus súbditos por el Rey estos contestaban que se encontraba en Babia. Otros manifiestan que proviene de los pastores trashumantes que cuando abandonaban las praderas de Babia para dirigirse a Extremadura y encontrándose de noche frente al fuego, se evadían tanto que unos a otros se reprendían con la expresión “ despierta que estás en  Babia”; en cualquier caso sólo hay que acercarse por estos valles para entender que uno puede sentir nostalgia al abandonarlos.
 
  


    Bueno, pues no pudo ser, el tiempo nos ha impedido reunirnos en el coto de Villafeliz y robar el silencio al río Luna, nuestros espías en el valle nos aconsejaron el día antes que traía mucho agua del deshielo y se suspendió la concentración. No obstante,  como amaneció un buen día y el Señor, en su inmensa misericordia, me recordó que  yo no  conocía esta zona y que a mi edad ya iba siendo hora de conocer este pequeño rincón paradisíaco de León; ahora que recuerdo, creo que en realidad me bombardeo la mente con aquello de que “lo importante no es el destino lo importante es el viaje”, en fin, lo que quiero decir es que después de darle unas cuantas vueltas en la cabeza a la idea de ir a pescar, procurando ver la botella sólo medio llena, me preparé mis bártulos de pesca y sobre las 11,30 horas tome dirección a la comarca de Babia.


   Al pasar por la Magdalena mis pensamientos retomaron recuerdos de jornadas pasadas en el coto de Garaño, aquí cuando el pantano de Barrios de Luna suelta agua hay ocasiones en que los márgenes del río entran en los prados de la ribera. No obstante, el año pasado, saqué muy buenas truchas cuando venía muy crecido con la ninfa de faisán.
   

Cabecera del coto de Villafeliz 
  
   Pues sí,  el río en el termino de Sena de Luna venía cabreado ( con fuerza y  turbio ) así que haciendo caso a un comentario que encontré en Internet que indicaba que las aguas turbias se debían principalmente a un afluente de este, opté por irme  a la cabecera del coto, cruce el río  por el puente del pueblo de Truebano adentrándome en una calle, donde aparque el coche  e inicie el acto de adecuar mi indumentaria a la actividad que iba a realizar,   ja, ja, ja, ¡que mundo este!, es que la indumentaria reviste al individuo de profesionalidad y, además, la del pescador lleva gorra y donde esté una gorra… ¡vamos un pescador cualificado!  En esas estaba cuando apareció el guarda que rápidamente me dijo que estaba yo sólo en todo el coto,  ¡coño!,  si lo sabré yo que era uno más de los once que teníamos organizado el día para pescar y lo que fuera menester. Ahora que lo pienso lo que en realidad me estaba diciendo igual era : “ eres tonto del culo, no ves que sólo estás tu porque sólo a un tonto del culo se le ocurre intentar pescar en esta situación”, aunque  igual pensó que esa información me sería de utilidad, porque tal vez quien  se asoma al río en las circunstancias en las que se encontraba solamente podía ser alguien muy inteligente, que aprovecha la ocasión para pensar sin que nadie lo moleste, o igual no pensó nada y lo hizo para romper el silencio y comprobar si iba a pescar el coto o el sin muerte que se inicia en la parte de arriba del puente. Voy a dejarlo porque va a ser imposible saber lo que quiso decirme con aquel : “estás sólo en el coto”, luego me solicitó la documentación afirmando que así mas tarde ya no habría que hacerlo. Lo sabía, el guarda sabía que por muchos pensamientos que tuviese que ordenar,  en una hora en ese valle los liquidaba y no volvía a verme el pelo y claro, si estaba yo sólo, hay que justificar que se trabaja aún siendo Domingo y digo yo, cobrará más o se lo compensarán con horas de absuelto. Al darme la documentación se despidió con un “que tengas suerte”, ahí ya me dio la puntilla, un guarda deseándome suerte …, cuando en realidad piensan que las truchas son suyas compitiendo entre ellos  por tener el coto con más truchas. Se dice que a más de uno le ha dado un infarto cuando un pescador le enseña el cupo completo.





     Vamos a lo que vamos,  pues eso, que una vez disfrazado cogí la caña con mis tres ninfas (faisán y dos perdigones), desanduve el puente y tome río abajo por la margen izquierda; el río tenía prisa, iba como buscando caer en alguna turbina o igual sabía que siete kilómetros más abajo encontraría la calma que sólo saben dar las masas, en este caso la masa de agua del pantano de Barrios de Luna. Después de caminar unos cien metros  me decido a  montar la caña, porque el paseo está muy bien y el día con sus claros y oscuros también, pero, si no la monto,  en cualquier momento me doy media vuelta y para León, así que, con la herramienta dispuesta, recorro otros doscientos metros sin encontrar un sitio que se merezca una tirada, y ya, según pensaba el guarda o creo pensaba, tengo ordenados la mitad  de mis pensamientos, o empiezo a pescar pronto (yo cuando pesco la mente está en blanco) o se me acaba la gasolina del paseo. Bueno, pues llegué a la unión con el río Torrestio habiendo efectuado unas diez tiradas y yo pensaba para mi, éstas ( las truchas) hacen lo mismo que yo cuando el tiempo está mal,  en casica con sopicas  y buen vino, así que recogí el aparejo, me comí el bocadillo a la orilla del río como si estuviese en Babia… o lo estaba?, y de vuelta para León, repitiéndome a mi mismo aquello de que “ lo importante no es el destino, lo importante es el viaje”.





Información del 23 de Abril






domingo, 8 de abril de 2012

Entre pasos y limonadas unas ninfas






"El secreto de la vida está en tener una tarea..., algo en lo que poner toda el alma..., y lo más importante es que debe ser algo que sea imposible de hacer."

   He tomado prestado este pensamiento porque en relación a la pesca todos los que montamos señuelos buscamos, no la imitación perfecta, porque hay montadores que lo hacen tan bien que sus bichos sólo necesitan un aliento de vida, sino la panacea de los señuelos, es decir, aquel ante el cual las truchas se peguen unas con otras por llegar la primera a su bocado preferido y difícil de encontrar; pues en esas estoy yo, probando y probando. Estos día, como no he podido ir a pescar, lluvia, procesiones, limonadas, pues me he concentrado en buscar el “perdigón” perfecto y he montado unos cuantos. Ahora hay que ir al río a probarlos, pues hoy han finalizado los días de procesiones y limonadas y es que cuando se va al río no se puede beber alcohol, pues se envalentona uno y se pone a cruzar, subir o bajar el río por donde  no se debe, en fin, también es cuestión de edad.   













martes, 3 de abril de 2012

Vareando el Eria


Río Eria caudal de julio en Marzo
La primera de la temporada 2012



   Eran las once y media  de la mañana cuando lance mis ninfas al río Eria (la localidad me la callo, por aquello de que el que dice todo lo que sabe dice lo que no conviene, ja, ja)   y las 17,30 horas, cuando me fui, porque el cuerpo no está habituado y por el lado derecho me entró un dolor de los que quitan la respiración. Durante ese tiempo, y a pesar de  ser el primer día,  no me ocurrió ningún percance digno de mención, vamos que no me caí al río, aunque me quedé sin bocadillo  porque me entró agua y el pan era una pasta pegada al chorizo picante de Ezequiel. Me imagino que durante la noche los corzos o algún jabalí, que abundan en la zona, lo habrán aprovechado.
   Encontré mi zona de pesca desconocida, pues en el kilometro,  aproximadamente que yo pesco, sólo había cinco sitios donde podía lanzar mis ninfas debido a la escasez de agua. Me encontré con  cinco pescadores, no muy dados a la conversación, sólo con uno de ellos, además del intercambio del saludo de rigor,  mencionamos las frases utópicas típicas de este deporte “ trae poca agua pero para mojar los mosquitos sirve” etc.
   En total pesqué unas doce truchas, cuya medida oscilaba entre los 8 y los 24 centímetros, dando solamente dos la medida reglamentaria, de ellas, la mayoría me entraron a la ninfa montada con pluma de faisán y a un perdigón del color del pardón. Me lo pasé muy bien,  porque acompañó el día con un sol primaveral  propio del mes de junio.


Con el perdigón pardón

Con ninfa faisán