martes, 1 de mayo de 2012

Mis criterios de aplicación en la normativa de pesca en CyL-2012



ORDEN FYM/1493/2011, de 23 de noviembre, por la que se establece la Normativa
Anual de Pesca de la Comunidad de Castilla y León para el año 2012.

6.2.1.  En todas las aguas declaradas trucheras no se autoriza el uso de aparejos
de mosca artificial en cualquiera de sus variedades o montajes que empleen
plomadas colocadas sobre el nailon o hilo del aparejo.
 En todas las aguas declaradas trucheras, excepto en los cotos intensivos
de pesca, si el aparejo de pesca está formado por 2 o más señuelos, todos
sus anzuelos deberán ir desprovistos de arponcillo.
 Esto último no será de aplicación en la modalidad de lance conocida como
«mosca a la leonesa», «ahogada» o «con boya». Este aparejo se considera
constituido por un máximo de cuatro señuelos por encima de la boya de
flotación y por un único señuelo, lastrado o no, por detrás de la boya o
buldó. Cualquier modificación en la composición de este aparejo implicará
que todos los señuelos del aparejo vayan desprovistos de arponcillo.
 Cualquier otro tipo o modelo de montaje que no cumpla este condicionado
será considerado como aparejo prohibido de acuerdo con lo establecido en
el articulo 33 de la Ley 6/1992, de 18 de diciembre.


    Este año la normativa de pesca de Castilla y León, ha modificado la autorización del uso de aparejos, creando entre los pescadores, por lo que se lee en algunos foros, cierto debate y controversia, al entender que la normativa no es muy clara cuando se pesca con mosca ahogada a la leonesa. Muchos de ellos afirman que no está bien redactada la normativa y aún no conozco ninguna ley, ni el reglamento que la desarrolla, que no ofrezca dudas y distintos puntos de vista a la hora de aplicarla. Esto siempre se ha ido corrigiendo por el Organismo responsable, así por ejemplo la Ley 23/92 de Seguridad Privada, es la Secretaría Técnica del Ministerio del Interior la que concreta cuales son los criterios de aplicación del reglamento cuando existen dudas razonables de interpretación, pudiendo los perjudicados recurrir a los tribunales cuando creen que esa interpretación no se ajusta a la propia Ley o a la normativa Europea.
En años anteriores la normativa no tasaba el número máximo de mosquitos que el pescador podía colocar en su “cuerda” de ahogadas a la leonesa. Este año tampoco, pero restringe  el uso de mosquitos montados en anzuelos con arponcillo.
   Dudas que han creado polémica:

1.- La clásica  “cuerda a la leonesa”  está montada con cinco señuelos, cuatro por encima de la boya y uno, denominado rastro, por debajo. ¿Los cinco por arriba sin quitar el arponcillo sería ilegal? A mi entender sí . Vayamos a la normativa  - Este aparejo se considera constituido por un máximo de cuatro señuelos por encima de la boya de flotación y por un único señuelo, lastrado o no, por detrás de la boya o buldó-, vemos que el legislador nos ha tasado el máximo de señuelos que se pueden poner por arriba de la boya, por tanto,  el quitar el rastro y colocar éste u otro mosquito por arriba de la boya nos obligaría a quitar los arponcillos a todos, pues aún siendo una cuerda con moscas ahogadas a la leonesa estaríamos pescando con un aparejo  prohibido.

Aparejo con arponcillo compuesto por cuatro ahogadas y una ninfa.

2.- Si montamos un rastro con dos o más ninfas o una ninfa y una mosca ahogada y cuatro moscas por arriba de la boya  sin quitar el arponcillo sería ilegal? A mi entender sí, porque también tasa el número máximo de señuelos que se pueden poner por debajo de la boya, limitándolo a uno y por tanto el aparejo excedería de los máximos tasados, siendo indiferente que por arriba lleve cuatro o menos, por tanto habría que quitar el arponcillo a todos, de acuerdo con lo preceptuado en el siguiente punto de este mismo párrafo cuando dice : Cualquier modificación en la composición de este aparejo implicará que todos los señuelos del aparejo vayan desprovistos de arponcillo.

Aparejo de rastro con tres ninfa sin arponcillo

3.- Si motamos un aparejo únicamente con tres mosquitos por encima de la boya,  sin rastro,  ¿debemos quitar los arponcillos ? A mi entender no, pues el legislador ha tasado los máximos, abriendo la posibilidad de colocar un número inferior e incluso no colocar ninguno en el caso del rastro. Cosa bien distinta sería si hubiese suprimido “ un máximo de”, en cuyo caso nos hubiese tasado el aparejo y cualquier variación hubiese significado la retirada del arponcillo.


4.- Si montamos un aparejo compuesto de tres o cuatro  ninfas plomada por encima de la boya  y un señuelo plomado o no por debajo de ésta,  ( no señalo la longitud de los codales pues a estos efectos es indiferente) ¿debemos o no quitar los arponcillos? Sin lugar a dudas hay que quitar los arponcillo, pues hemos modificado la composición del aparejo,  ya que el legislador singularizó que la única que puede ir plomada o no es la que va de rastro, por tanto, no hay ningún olvido respecto a los cuatro señuelos que van por delante de la boya, no pueden ir plomados y si van, todo el aparejo incluido el rastro deberá ir sin arponcillo; siempre según mi humilde criterio y en tanto en cuanto la Consejería de Fomento y Medio Ambiente no matice los criterios de aplicación de esta Orden, por cierto, se me olvidó preguntarle al guarda en el coto de Villafeliz, como entendían ellos este artículo y si Medio Ambiente les habían impartido instrucciones al respecto. Este fin de semana tenemos el coto de Boca  de Huergano, pero, viendo el tiempo que hace, me da la impresión que no podremos ir.


domingo, 29 de abril de 2012

Ninfa o ahogada

La fuerza de otros años

   Ayer cuando me acerque al río Eria eran las 13,00  horas,  de un día desapacible, nublado  y frío, donde, de vez cuando, alguna de las nubes hacia pequeñas aportaciones de agua a este año tan seco. Comencé a pescar con  tres ninfas colocada después de la boya, siendo la última y más pesada la faisán a la que seguían una montada con el hilo del pardón y otra negra brincada en rojo Burdeos.

En el espino seguía la misma boya

   Como a las 13,30 horas no había cogido ninguna y vi algún pardón, opte por hacer un cambio en la composición de aparejo por aquello que decía Albert Einstein: “ Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Recorté el rastro a unos treinta centímetros con la ninfa faisán  y coloqué por encima de la boya  cuatro moscas ahogadas, dos pardones  y dos violetas ( montada esta última con el Gütermann nº 158, brinca burdeos y pluma en  indio acerado oscuro ) 



   Inmediatamente  comencé a ver resultados, una tras otra fui contando las ocho primeras, memorizando los mosquitos a los que las iba consiguiendo ( cuatro pardón, dos violeta y dos a la ninfa del rastro) oscilando sus medidas desde los 6 a los 21,50 cm. A partir de la octava dejé de llevar la cuenta,  pues sobre las 15,00 horas, con una leve llovizna, y por espacio de unos quince o veinte minutos,  casi cada tirada  me tocaba o prendía alguna en  mi cuerda (no se si lo había comentado pero  denominamos cuerda en León,  al aparejo de moscas ahogadas montadas en unión de una boya,  de las cuales, como norma general, cuatro van por encima de ésta y una, denominada rastro, por debajo )


La más pequeña del día
   Fue una jornada relajante, donde tuve tiempo incluso  para sacar una fotografía y mandarla a mi familia. Creo que hasta las cinco de la tarde, que abandoné mi zona de pesca, desanzuelé unas veinte truchas de las que únicamente daban la medida dos. Siendo sábado, me ha parecido extraño no encontrar a nadie pescando, ¿será que esta crisis se está llevando por delante hasta las ganas de vivir…? En fin,  ya que he nombrado a Einstein recordar que él decía: “ En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”, por tanto,  pongamos en valor ambos y podremos con ella, evitando que nuestro jóvenes, tan bien formados, tengan que abandonar España. Este fin de semana he leído la historia de un matrimonio con dos hijos, cuyo padre, autónomo del sector del transporte, lleva tres años en el paro y manifiesta que habrá entregado, en este tiempo, unos 3000 curriculum vitae;  he pensado en él como en un hombre valiente que se acuesta,  cada día, con la esperanza muerta y se despierta con una nueva esperanza que le permite continuar su búsqueda. Quizás algún día las naciones del sur de Europa, cuando las del norte nos necesiten, seamos capaces de echar una mano, hacer más Europa y ser un poco más tolerantes, al fin y al cabo, ahora,  sólo es cuestión de dinero.  


Ninfa Faisán


La primavera ya se nota



miércoles, 25 de abril de 2012

Entre el huerto y el río




Mi tomatera


   Compruebo en mi huerta que las patatas que sembré a últimos de marzo empiezan a nacer, espero que no se me hielen porque el tiempo está frío,  no obstante, ayer he plantado  veinte plantas de tomate que he tapado con plásticos, las he regado  y a las 12,00 h., para el río Eria. Mi aparejo está formado únicamente por tres ninfas, siendo la última y más pesada la montada con pluma de faisan, seguida de dos perdigones unos rojo y otro negro.

Ya nacen 


   El río trae poco agua, aunque creo que algo más que el día que se abrió la veda. A la tercera tirada cogí la primara de 22 centímetros con la ninfa faisán. Como estrenaba una funda para el iPhone, que me había regalado mi hija,  probé  sacar una fotografía a través de la funda y salió muy bien, pudiendo mandarla  a través de la aplicación WhastsApp  sin tener que sacar el teléfono.


La primavera entra en el Eria


    En esta jornada estoy un poco torpón he propezado con unas matas y al fijarme me he dado cuenta que son de roble y que tenían las clásicas bolitas con las que de niño jugabamos a las canicas; nos salían baratas e importaba poco perderlas jugando, pues eran faciles de reponer. A partir de las 14 horas se  ha levantado bastante aire dificultando las tiradas;  han aumentado los enredos del sedal y aproveché en uno de ellos para colocar, por encima de la boya,  un pardón, pues veo eclosiones de este mosquito; después de varias tiradas rectifico la posición del pardón alejándolo de la boya  pues me crea problemas con el rastro donde van las ninfas ( lo coloco a 1, 50m  mas o menos de la boya). He visto huellas de corzos que, en esta época, comen el bulbo de una pequeña planta escarbando con las patas delanteras, también de jabalí, sólo que estos no se anda con tonterías y levantan grandes corros, dejandolo como si lo hubiesen arado.
Mis canicas de niño (Agallas producidas por la reacción del árbol  ante los huevos dejados por un insecto en las yemas)
   Una de mis tiradas preferida es debajo de  un puente, donde hay una mata de espino que suele almacenar alguna que otra boya, por ahora sólo tiene una, porque la mía que se engancho y quedó allí,  posteriormente la recuperé no sin que me entrase agua hasta el dedo gordo de ambos pies. ¡Coño, que fría estaba! Un momento antes había cogido una con el pardón y le había sacado unas fotos con la camara Canon, que siempre llevo en el bolsillo interior de vadeador que cierra con una cremallera impidiendo que entre agua, si no está mucho rato expuesto a esta y claro los días que uno está torpón no concluye las cosa y, vamos,   la cremallera sin cerrar  lleva aparejado que la cámara se mojase. Resumiendo que despues de varios intentos no funcionaba, así que la abrí saque la pila, la tarjeta de memoria y al pueblo, donde me cambie y con un secador de pelo le dí a la cámara durante un buen rato sin ningún resultado.

Pescada con pardón


   Después de recoger unos espárragos silvestres que tengo localizados en unas tierras que no se cultivan, retorno para León, habiendo pescado dos truchas de la medida ( faisan y  perdigón negro con brinca burdeos y saco alar rojo) y cinco más pequeñas, de ellas dos al pardón.






   Una vez en León activo la calefacción y coloco en un radiador la cámara, habiendo tenido la precaución de sacar la pila y la tarjeta de memoria; pongo a cargar la pila y una hora después…¡ milagro!, ¡funciona!,  puedo recuperar las fotografias que saqué; la pantalla se ve borrosa, como si aun tuviese agua. Reinicio el procedimiento y le meto otra ración de radiador y la cámara, como por arte de magia,  vuelve a estar a pleno rendimiento. Vamos, un día movidito. No me encontré a ningún pescador  en el aproximadamente kilómetro que pesco y me hubiese gustado darle un poco a la lengua. 


La fuerza del agua




domingo, 22 de abril de 2012

Coto de Villafeliz

León.-22.04.2012

   A Villafeliz le llaman, cariñosamente los de los pueblos vecinos, el pueblo de las dos mentiras. Según dicen: “ni es villa, ni es feliz”. En lo primero tienen razón, en lo segundo… ¿quién sabe?, lo cierto es que se encuentra enclavado en la comarca de Babia y parece ser que fue Quevedo uno de los primeros en utilizar la expresión “estar en Babia”, refiriéndose a una persona que está descuidada, ausente o con el pensamiento en otra parte. Esta expresión  pudo nacer, según unos,  por el  hecho de que los reyes leoneses en la Edad Media, en la estación veraniega, se desplazaban a la comarca de Babia  donde pasaban la época estival y cuando preguntaban a sus súbditos por el Rey estos contestaban que se encontraba en Babia. Otros manifiestan que proviene de los pastores trashumantes que cuando abandonaban las praderas de Babia para dirigirse a Extremadura y encontrándose de noche frente al fuego, se evadían tanto que unos a otros se reprendían con la expresión “ despierta que estás en  Babia”; en cualquier caso sólo hay que acercarse por estos valles para entender que uno puede sentir nostalgia al abandonarlos.
 
  


    Bueno, pues no pudo ser, el tiempo nos ha impedido reunirnos en el coto de Villafeliz y robar el silencio al río Luna, nuestros espías en el valle nos aconsejaron el día antes que traía mucho agua del deshielo y se suspendió la concentración. No obstante,  como amaneció un buen día y el Señor, en su inmensa misericordia, me recordó que  yo no  conocía esta zona y que a mi edad ya iba siendo hora de conocer este pequeño rincón paradisíaco de León; ahora que recuerdo, creo que en realidad me bombardeo la mente con aquello de que “lo importante no es el destino lo importante es el viaje”, en fin, lo que quiero decir es que después de darle unas cuantas vueltas en la cabeza a la idea de ir a pescar, procurando ver la botella sólo medio llena, me preparé mis bártulos de pesca y sobre las 11,30 horas tome dirección a la comarca de Babia.


   Al pasar por la Magdalena mis pensamientos retomaron recuerdos de jornadas pasadas en el coto de Garaño, aquí cuando el pantano de Barrios de Luna suelta agua hay ocasiones en que los márgenes del río entran en los prados de la ribera. No obstante, el año pasado, saqué muy buenas truchas cuando venía muy crecido con la ninfa de faisán.
   

Cabecera del coto de Villafeliz 
  
   Pues sí,  el río en el termino de Sena de Luna venía cabreado ( con fuerza y  turbio ) así que haciendo caso a un comentario que encontré en Internet que indicaba que las aguas turbias se debían principalmente a un afluente de este, opté por irme  a la cabecera del coto, cruce el río  por el puente del pueblo de Truebano adentrándome en una calle, donde aparque el coche  e inicie el acto de adecuar mi indumentaria a la actividad que iba a realizar,   ja, ja, ja, ¡que mundo este!, es que la indumentaria reviste al individuo de profesionalidad y, además, la del pescador lleva gorra y donde esté una gorra… ¡vamos un pescador cualificado!  En esas estaba cuando apareció el guarda que rápidamente me dijo que estaba yo sólo en todo el coto,  ¡coño!,  si lo sabré yo que era uno más de los once que teníamos organizado el día para pescar y lo que fuera menester. Ahora que lo pienso lo que en realidad me estaba diciendo igual era : “ eres tonto del culo, no ves que sólo estás tu porque sólo a un tonto del culo se le ocurre intentar pescar en esta situación”, aunque  igual pensó que esa información me sería de utilidad, porque tal vez quien  se asoma al río en las circunstancias en las que se encontraba solamente podía ser alguien muy inteligente, que aprovecha la ocasión para pensar sin que nadie lo moleste, o igual no pensó nada y lo hizo para romper el silencio y comprobar si iba a pescar el coto o el sin muerte que se inicia en la parte de arriba del puente. Voy a dejarlo porque va a ser imposible saber lo que quiso decirme con aquel : “estás sólo en el coto”, luego me solicitó la documentación afirmando que así mas tarde ya no habría que hacerlo. Lo sabía, el guarda sabía que por muchos pensamientos que tuviese que ordenar,  en una hora en ese valle los liquidaba y no volvía a verme el pelo y claro, si estaba yo sólo, hay que justificar que se trabaja aún siendo Domingo y digo yo, cobrará más o se lo compensarán con horas de absuelto. Al darme la documentación se despidió con un “que tengas suerte”, ahí ya me dio la puntilla, un guarda deseándome suerte …, cuando en realidad piensan que las truchas son suyas compitiendo entre ellos  por tener el coto con más truchas. Se dice que a más de uno le ha dado un infarto cuando un pescador le enseña el cupo completo.





     Vamos a lo que vamos,  pues eso, que una vez disfrazado cogí la caña con mis tres ninfas (faisán y dos perdigones), desanduve el puente y tome río abajo por la margen izquierda; el río tenía prisa, iba como buscando caer en alguna turbina o igual sabía que siete kilómetros más abajo encontraría la calma que sólo saben dar las masas, en este caso la masa de agua del pantano de Barrios de Luna. Después de caminar unos cien metros  me decido a  montar la caña, porque el paseo está muy bien y el día con sus claros y oscuros también, pero, si no la monto,  en cualquier momento me doy media vuelta y para León, así que, con la herramienta dispuesta, recorro otros doscientos metros sin encontrar un sitio que se merezca una tirada, y ya, según pensaba el guarda o creo pensaba, tengo ordenados la mitad  de mis pensamientos, o empiezo a pescar pronto (yo cuando pesco la mente está en blanco) o se me acaba la gasolina del paseo. Bueno, pues llegué a la unión con el río Torrestio habiendo efectuado unas diez tiradas y yo pensaba para mi, éstas ( las truchas) hacen lo mismo que yo cuando el tiempo está mal,  en casica con sopicas  y buen vino, así que recogí el aparejo, me comí el bocadillo a la orilla del río como si estuviese en Babia… o lo estaba?, y de vuelta para León, repitiéndome a mi mismo aquello de que “ lo importante no es el destino, lo importante es el viaje”.





Información del 23 de Abril






domingo, 8 de abril de 2012

Entre pasos y limonadas unas ninfas






"El secreto de la vida está en tener una tarea..., algo en lo que poner toda el alma..., y lo más importante es que debe ser algo que sea imposible de hacer."

   He tomado prestado este pensamiento porque en relación a la pesca todos los que montamos señuelos buscamos, no la imitación perfecta, porque hay montadores que lo hacen tan bien que sus bichos sólo necesitan un aliento de vida, sino la panacea de los señuelos, es decir, aquel ante el cual las truchas se peguen unas con otras por llegar la primera a su bocado preferido y difícil de encontrar; pues en esas estoy yo, probando y probando. Estos día, como no he podido ir a pescar, lluvia, procesiones, limonadas, pues me he concentrado en buscar el “perdigón” perfecto y he montado unos cuantos. Ahora hay que ir al río a probarlos, pues hoy han finalizado los días de procesiones y limonadas y es que cuando se va al río no se puede beber alcohol, pues se envalentona uno y se pone a cruzar, subir o bajar el río por donde  no se debe, en fin, también es cuestión de edad.   













martes, 3 de abril de 2012

Vareando el Eria


Río Eria caudal de julio en Marzo
La primera de la temporada 2012



   Eran las once y media  de la mañana cuando lance mis ninfas al río Eria (la localidad me la callo, por aquello de que el que dice todo lo que sabe dice lo que no conviene, ja, ja)   y las 17,30 horas, cuando me fui, porque el cuerpo no está habituado y por el lado derecho me entró un dolor de los que quitan la respiración. Durante ese tiempo, y a pesar de  ser el primer día,  no me ocurrió ningún percance digno de mención, vamos que no me caí al río, aunque me quedé sin bocadillo  porque me entró agua y el pan era una pasta pegada al chorizo picante de Ezequiel. Me imagino que durante la noche los corzos o algún jabalí, que abundan en la zona, lo habrán aprovechado.
   Encontré mi zona de pesca desconocida, pues en el kilometro,  aproximadamente que yo pesco, sólo había cinco sitios donde podía lanzar mis ninfas debido a la escasez de agua. Me encontré con  cinco pescadores, no muy dados a la conversación, sólo con uno de ellos, además del intercambio del saludo de rigor,  mencionamos las frases utópicas típicas de este deporte “ trae poca agua pero para mojar los mosquitos sirve” etc.
   En total pesqué unas doce truchas, cuya medida oscilaba entre los 8 y los 24 centímetros, dando solamente dos la medida reglamentaria, de ellas, la mayoría me entraron a la ninfa montada con pluma de faisán y a un perdigón del color del pardón. Me lo pasé muy bien,  porque acompañó el día con un sol primaveral  propio del mes de junio.


Con el perdigón pardón

Con ninfa faisán


sábado, 31 de marzo de 2012

Se abre la veda


  



   Dice la leyenda que una vez que fueron expulsados los judíos y no teniendo contra quien vengarse por la muerte de Jesucristo, los leoneses cuando  acudían a la tabernas  tomaban  limonada mencionando  que, por cada limonada, era como matar o expulsar a un judío.  En la actualidad se sigue tomando limonada en León en la Semana Santa y se siguen “matando judíos”, pero no somos antisemitas, ni el hecho tiene connotaciones racistas, simplemente nos gusta la limonada. La clásica estaría compuesta de unos cinco litros de vino, uno de agua, un kilogramo de azúcar, el zumo de un kilo de limones  y dos ramas de canela; todo ello bien mezclado se deja reposar una semana y a “matar judíos” durante toda la Semana Santa.

   Bueno pues entre limonada y limonada habrá que varear el río, esa es una de las primeras imágenes  que tengo de los pescadores del río de mi pueblo, cuando con sus cañas largas de bambú vareaban una y otra vez el río Eria, unos con mosquitos y otros con cebo; por supuesto no llevaban vadeadores, a lo sumo las botas de ir a regar que no alcanzaban nada más que hasta la rodilla. Mañana, 1 de abril,  se inicia la temporada de pesca  y como todos los años recorreré alguna de las márgenes del río Eria, dando rienda suelta a mi subconsciente pescador, creado a través de generaciones de mis antepasados y probablemente con idéntico resultado a los años últimos,  alguna que otra pequeña, no obstante puedo encontrar el grato placer de que algún pescador, al que le sobre tiempo,  comparta experiencias pasadas de tiempos mejores conmigo. Mi cuerda llevará como rastro una ninfa de faisán,  de ahogada un paja, semiahogada  un verde marzo, semibailarina  un violeta y bailarina un pardón.


martes, 20 de marzo de 2012

PAJA




   Mi cuarta mosca de la cuerda, que irá de ahogada, será un paja. Esta es de las que no se pueden quitar durante todo el mes de abril.  Hay en el mercado muchos hilos con los que se puede hacer, a mi el que mejor me va es tiñendo el hilo gutermann col 414. Corto los trozos correspondientes para  hacer una ahogada, separo posteriormente los tres cabos y los introduzco en una infusión de té durante toda la noche. 
   A la mañana siguiente los pongo a secar y monto mi paja, brincandola en amarillo huevo y pluma indio acerado oscuro. Tiene un problema y es que sólo la puedo utilizar un día, pues baja considerablemente el rendimiento en los días sucesivos, al irse oxidando el color natural.  Yo es que tengo mucha fe en ella y ya sabemos  que la fe mueve montañas, ¿será por eso por lo que me da truchas? En fin,  he contado el secreto de uno de mis mosquitos preferidos, ya saben aquello  de que " el que dice  todo lo que sabe, dice lo que no conviene". Bueno me callaré la clase de té..., desde luego no puede ser negro, ja, ja.



lunes, 19 de marzo de 2012

Día del padre







   Ya no retengo en mi memoria cuando dejó de abrirse en León la pesca el día del padre, aquellos madrugones que me pegaba para ir a pescar a cucharilla, siempre sólo, aún ahora cuando tengo algún coto con los amigos  cada uno toma una dirección, porque creo que si no,  sería imposible mantener el relax que aporta el río, recuerdo que, muchos años, hacía tanto frío que se iban congelando las anillas de la caña y, de vez en cuando, había que quitar el hielo que se había acumulado porque impedía el paso del sedal. ¡Qué afición había!
   

 Bueno, bueno, y los que pescaban a cebo,  que aun siendo de noche ya estaban posicionados en la zona elegida para que no le quitase nadie “su sitio”,  y allí se tiraban horas y horas; en fin,  tiempos nuevos nuevas técnicas. Ahora andamos dándole vueltas a los perdigones, muchos se preguntan qué verá una trucha en un perdigón, pues que va a ver, comida.





Un recuerdo para todos los padres:

domingo, 18 de marzo de 2012

Mi huerta


   Por la mañana huerta y por la tarde pesca, ¡que vida más perra!, la del prejubilado. Hoy he plantado 150 cebollas de verano y  15 repollos de “corazón de buey”; también he sembrado un surco de patatas, de las que llaman de “repundia”. Ahora parece desangelada pero, pasados unos meses, uno entra en éxtasis bajo la sombra de los ciruelos y peral al ver como, las diminutas plantas que uno va replantando,  han alcanzado su madurez y generosamente nos dan sus frutos cultivados sin pesticidas y sólo con abono orgánico que me proporciona José Manuel “el Niño” de su rebaño de ovejas. Toda la vida ha sido  “el  Niño”,  mucho antes de nacer Fernando Torres, pues en la actualidad ya se acerca a los 60 años. 
   En fin, este arrobamiento en el que entro en mi huerta,  me permite afrontar relajado las frustaciones de las malas jornadas de pesca que en el río Eria, cada vez son más habituales, no obstante, siempre hay que ver la botella medio llena y por una razón o por otra las orillas del río Eria siempren me sorprenden con algo positivo y recuerdos nostágicos de mi juventud, ¡cuantas cucharillas perdí de joven!, cucharillas que mi tio reponía, porque los cuatro duros que uno tenía servian a causa más justa los domingos y fiestas de guardar.
  He sacado una fotografía del ciruelo, porque estando en flor el 17 de marzo, creo que este año ya probamos las ciruelas, ¡ pues no quedan heladas hasta el cuarenta de Mayo! y esto es todo lo que vamos a ver de los frutos.





jueves, 15 de marzo de 2012

Feria en la Vecilla




   Que no, que este tiempo no se corresponde con el del  mes de marzo  y el  Eria con un caudal más propio del mes de junio que de este mes. Era comentario generalizado en la feria de la Vecilla,  el pasado fin de semana, los problemas que vamos a tener este año con el agua,  algunos incluso  creían que sería conveniente retrasar la apertura del tiempo de pesca, en fin,  siempre vemos la botella medio vacía.
   Me encontré en la feria  un puesto nuevo  en el que publicitaban y vendían los hilos Madeira, para mi uno de los mejores hilo que hay hoy para confeccionar moscas ahogadas. En mi cuerda de verano nunca faltan  o el color nº 1019 ó el 1020 (ambos salmón, el 1019 es algo más claro) Me compre varías bobinas de mil metros, no creo que las termine en esta sola vida que me toca vivir.
   Por cierto, en una de las bobinas, el hilo es un color rosa con tonalidad morado, con el que he hecho varios perdigones a los que he cambiado el color del collar a ver que tal me funcionan.






Los dos grandes protagonistas de la feria de la Vecilla son, sin duda, las plumas y los hilos .

jueves, 8 de marzo de 2012

VERDE DE MARZO



   La tercera mosca de mi primer día será esta,  montada con hilo Gütermann del número 528, brincada en color hueso, con cabeza color avellana y pluma indio acerado oscuro. Hay años que va muy bien en el río Eria y otros no tan bien, bueno,  sobre la marcha se verá;  lo mismo que las dos anteriores son fijas esta es candidata al cambio si el día no se da bien.

martes, 6 de marzo de 2012

VIOLETA




   Otra mosca ahogada que no va a faltar en mi cuerda del primer día es esta de color violeta, montada con hilo Gütermann Col. 158,  brinca color burdeos y pluma indio acerado oscuro, en la imagen nos muestra cierto color rosaceo,  mas parecido a un malva, sin embargo el color,  para hacernos una idea, sería un morado claro.

domingo, 4 de marzo de 2012

Chiste Típico

   Estaba un anciano sentado a la puerta de su casa con la caña de pescar en la mano  y un joven, al pasar, le preguntó, ¿pican abuelo?, contestando el pescador, contigo van siete.
    Dicen que los pescadores tienen retranca,  y que la intención maliciosa les sale siempre, porque como están tan acostumbrados a mentir  sobre el mundo de la pesca se adelantan a los acontecimientos y esto me recuerda,  aquel otro pescador que en la orilla del río imploraba, ¡señor, señor! ayúdame a pescar una gran trucha, no me obligues a mentir a mis amigos.

viernes, 2 de marzo de 2012

Presentación




   He decidido comenzar a escribir pequeñas nota sobre mi gran pasión, que no es otra que la pesca a mosca ahogada en los ríos de León. Voy a intentar adjuntar fotografías relacionadas con la pesca, porque bueno es recordar también con la vista. 
   Esta fotografía fue tomada el año pasado en el río Eria, que es, sobre todo, el río de mi infancia y adolescencia pues en su ribera crecí y en su cauce aprendí a nadar, claro que con la ayuda de una "mano amiga" . 
   Era típico en mi pueblo que, cuando más o menos ya empezabas a flotar, alguno de los chicos mayores, cuando por descuido te acercabas por la orilla a una zona profunda donde no hacías pie, te "emburriase" al agua, consiguiendo con ello un primer momento de pánico, un segundo de pánico y el tercero también de pánico; ahora bien, una vez que salías y te reponías de esta experiencia tan traumática, en días sucesivos y poco a poco comenzabas a ir ocupando zonas del río cada vez más profundas y como un héroe solicitabas a tus amigos que entrasen a lo más profundo. Bueno en mi caso "la mano amiga" que me metió todo el miedo en el cuerpo de una vez, para así perderlo después, fue Tomás, creo que tiene dos o tres años más que yo. Con este blog que me ha abierto mi hijo, con un nombre un tanto ostentoso, me obligo también a recapitular sobre esos buenos momentos que me otorga el río permitiéndome, de nuevo, revivirlos en inviernos o en años posteriores.